Redacción Farmacosalud.com
Los quirófanos se encuentran entre los entornos más complejos de cualquier hospital. Funcionan como ecosistemas estrictamente controlados en los que la temperatura, la humedad, la presión atmosférica, el flujo y la calidad del aire deben mantenerse en un equilibrio preciso para garantizar la seguridad y la eficiencia de las intervenciones. Sin embargo, en los quirófanos, además de generarse aproximadamente el 20% de todas las infecciones asociadas a la atención sanitaria, se consume hasta seis veces más energía por metro cuadrado en comparación con otros espacios hospitalarios, lo que hace imprescindible implantar un control ambiental de precisión que proteja al paciente y reduzca los costes operativos.
Ante todo ello, la firma Johnson Controls presenta innovadoras soluciones que permiten a las empresas de sectores de misión crítica como los hospitales acelerar su descarbonización y mejorar la operativa mediante una gestión energética más inteligente, un rendimiento térmico superior y un control medioambiental más preciso.

Fuente: Johnson Controls / TEAM Lewis
Temperatura estable, humedad controlada…
La desviación ambiental gradual en las salas de hospitales puede encadenar retrasos en el inicio de los procedimientos, ralentizar la rotación de salas y generar riesgos de cumplimiento normativo. Los requisitos clave incluyen una temperatura estable (normalmente entre 20 y 24°C), humedad controlada (30-60% de humedad relativa), presión positiva para proteger las zonas estériles, renovaciones de aire adecuadas por hora (a menudo entre 15 y 20 renovaciones por hora) y filtración de nivel HEPA.
Johnson Controls responde a estas demandas con una arquitectura tecnológica que integra datos de programación quirúrgica, sensores de ocupación en tiempo real y retroalimentación continua del sistema de automatización del edificio para mantener cada quirófano en un estado óptimo antes, durante y después de cada intervención. Así, las soluciones conectadas Metasys BAS y OpenBlue están transformando la gestión de estos entornos, pasando de un modelo de intervención reactiva a uno de disponibilidad continua y automatizada, con visibilidad en tiempo real de temperatura, humedad, presión diferencial, ventilación y filtración.
Hasta un 40% de ahorro energético
Las estrategias de control inteligente pueden disminuir las necesidades de climatización durante las fases de inactividad, minimizando así el consumo energético y ajustando las condiciones a las necesidades de cada procedimiento. En este sentido, la plataforma OpenBlue Operating Room Optimization (ORO) utiliza múltiples lecturas -horarios quirúrgicos, datos de ocupación en tiempo real, anulaciones…- para determinar los estados operativos adecuados de cada sala. Y proporciona hasta un 40% de ahorro energético en quirófanos sin comprometer la seguridad clínica, con casos documentados de ahorro de aproximadamente 5.000 dólares anuales por quirófano en un importante sistema sanitario de EE.UU.
Por otro lado, el sistema de automatización de edificios Metasys proporciona un control directo de los sistemas a nivel de sala, mientras que OpenBlue ofrece información en tiempo real sobre el conjunto de quirófanos. Ambas herramientas, juntas, facilitan un modelo operativo en el que la disponibilidad es repetible, predecible y escalable en todos los espacios quirúrgicos.
Innovaciones en anestesia y monitorización quirúrgica

Fuente: GE HealthCare / Alabra
Por otro lado, GE HealthCare presenta el sistema de administración de anestesia Carestation 850 y la plataforma de monitorización Carevance con el objetivo de dar respuesta a los principales retos de la práctica anestésica actual: mejorar la precisión clínica, optimizar los flujos de trabajo y reforzar la seguridad del paciente en entornos cada vez más complejos. La puesta de largo de ambas tecnologías ha tenido lugar en el Congreso Nacional de la Sociedad Española de Anestesiología, Reanimación y Terapéutica del Dolor (SEDAR) 2026, evento celebrado días atrás en San Sebastián (Guipúzcoa).
Carestation 850 está diseñado para adaptarse a la evolución de las necesidades clínicas y operativas en quirófano. Entre sus principales aportaciones destaca la incorporación de herramientas que permiten automatizar procesos clave, como el control de los gases anestésicos, ajustando de forma automática los flujos para mantener los objetivos clínicos establecidos con mayor precisión que los métodos manuales. Asimismo, el nuevo sistema integra tecnologías como la vaporización inteligente —que permite rellenar anestésicos sin interrumpir el procedimiento— y una interfaz de usuario renovada con pantalla de gran formato, diseñada para facilitar la visualización de datos y agilizar la toma de decisiones en entornos de alta exigencia.
La plataforma de monitorización de pacientes Carevance apuesta por un modelo unificado, escalable y adaptable a distintos entornos clínicos. Pensada para acompañar al enfermo a lo largo de todo el proceso asistencial —desde quirófano hasta UCI (Unidad de Cuidados Intensivos), urgencias o transporte—, esta innovación permite mantener la continuidad de los datos clínicos gracias a su conectividad inalámbrica y autonomía, evitando interrupciones en la recogida de datos clínicos.




