Redacción Farmacosalud.com
El grupo de Metástasis Cerebral del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) augura avances a medio plazo que mejorarán la vida de los pacientes aquejados de este grave tumor. De hecho, el Dr. Manuel Valiente, jefe del susodicho grupo del CNIO, señala que “en cinco o diez años habrá más y mejores tratamientos. Además, se instaurarán estrategias para reducir los efectos cognitivos de la metástasis cerebral, que son efectos que restan mucha calidad de vida”.
Clásicamente, la diseminación tumoral al cerebro ha sido vista como la etapa final y sin opciones de un cáncer agresivo; quienes la padecían eran históricamente excluidos de los ensayos clínicos, precisamente por su peor pronóstico. Pero el escenario está cambiando. ‘Los hallazgos de estos años están reconfigurando las estrategias terapéuticas; hay ensayos clínicos que abordan específicamente [la metástasis cerebral]’, se lee en una revisión publicada en ‘Trends in Cancer’ cofirmada por Valiente. ‘Estos avances están transformando el panorama clínico, ofreciendo esperanza para la prevención y el tratamiento de esta enfermedad’, se indica en el artículo.

Grupo de Metástasis Cerebral del CNIO
Fuente: MadMoviex / CNIO
Difusión: CNIO
ALTERbrain
Valiente llegó al CNIO en 2015 decidido a mejorar la vida de las personas con metástasis cerebral. Diez años después, la investigación de su grupo ha dado lugar a dos ensayos clínicos ahora en marcha, a una herramienta para saber qué fármaco funciona mejor en cada paciente y a resultados que impulsan cambios de paradigma.
Uno de sus grandes proyectos, ALTERbrain, financiado con casi dos millones de euros por el Consejo Europeo de Investigación, termina ahora. Ha permitido descubrir que la metástasis a menudo interfiere con la actividad de las neuronas -la ‘hackea’-, y esto puede causar graves problemas cognitivos que empeoran la calidad de vida. Hasta el momento ni siquiera se buscaba la manera de tratar el efecto de la metástasis sobre la manera de pensar y comportarse, porque se atribuía a la mera presencia física del tumor en el cerebro, el llamado efecto masa. Ahora Valiente es optimista: “estoy seguro de que, dentro de cinco o diez años, vamos a encontrar estrategias terapéuticas para reducir y/o prevenir esta disfunción cerebral”.
La metástasis es el proceso por el que un tumor coloniza otros órganos, de tal modo que es más letal que el cáncer primario. Valiente estudia la metástasis en el cerebro porque siente “fascinación” por este órgano y porque desea mejorar la vida de las personas aquejadas de un tumor huérfano de tratamientos específicos, a pesar de su alta incidencia. “Hay una necesidad clínica no cubierta, urge encontrar terapias específicas para la metástasis cerebral”, dice. Hasta un 30% de los enfermos oncológicos desarrollan metástasis cerebral, sobre todo de tumores de mama, pulmón, piel y colon/recto. Pero no hay un tratamiento específico para estas personas más allá de la cirugía y radioterapia.

Dr. Manuel Valiente
Fuente: MadMoviex / CNIO
Difusión: CNIO
Se da la paradoja de que, como las mejoras en el tratamiento de los cánceres primarios prolongan la supervivencia, hay más tiempo para que la metástasis cerebral aparezca. Por eso la incidencia de esta enfermedad metastásica está aumentando.
“Estamos dejando escapar oportunidades terapéuticas"
Los resultados del grupo del CNIO promueven un gran cambio conceptual: la metástasis cerebral es una enfermedad con entidad propia, no una mera extensión del tumor primario, como se ha entendido hasta ahora. Es un cambio que afecta a la búsqueda de tratamientos. Los datos apuntan a que tratar la metástasis según el tumor del que procede, como se hace hoy, “es insuficiente”, apunta Valiente. “Vemos que hay fármacos potencialmente efectivos para tratar las metástasis que no están necesariamente ‘encima de la mesa’ del oncólogo, porque no son los que corresponden al tratamiento del tumor primario. Nuestros hallazgos sugieren que estamos dejando escapar oportunidades terapéuticas".
El grupo del CNIO ha llegado a estas conclusiones a partir del primer banco mundial de muestras vivas de metástasis cerebral, RENACER, y a una plataforma para ensayar medicamentos de manera personalizada que estos tejidos han permitido desarrollar, METPlatform. Ambos recursos, repositorio y plataforma, son unas herramientas de investigación innovadoras muy celebradas por la comunidad internacional de neuro-oncología.
“RENACER surgió de una necesidad imperiosa -explica Valiente-. Cuando se estudia la metástasis cerebral, lo primero es aportar más opciones al paciente, y para ello necesitábamos muestras. Las que nos enviaban los dos hospitales con que colaborábamos no bastaban. Con el Biobanco del CNIO lanzamos la iniciativa de crear una red nacional sin saber si funcionaría… y ha sido un gran éxito. La respuesta fue inmediata, superpositiva. En cuatro años, 21 hospitales de toda España aportan muestras; ahora esperamos ampliar la red a Europa”.
“La metástasis se asocia a la gran mayoría de las muertes por cáncer”
Que las muestras estén vivas exige un sofisticado despliegue logístico. Las muestras salen del quirófano en un contenedor especial, en su medio de cultivo a entre 4 y 8 grados centígrados, y llegan al Biobanco del CNIO en menos de 24 horas. Allí se procesan, cultivan, analizan y almacenan. El esfuerzo vale la pena, entre otras cosas porque en tejidos vivos se puede estudiar cómo responde cada cáncer a cada fármaco. Aquí entra en juego METPlatform. Cuando la plataforma cuente con las aprobaciones regulatorias, permitirá que la muestra sobrante del uso clínico necesario para el diagnóstico del paciente sea usada para probar múltiples opciones terapéuticas, antes de aplicarlas a ese mismo paciente.

Imagen de una metástasis (color verde) creciendo en el cerebro (morado, marcaje de los astrocitos, un tipo celular del cerebro que se acumula en torno a la metástasis)
Fuente: P. García-Gomez / CNIO
Difusión: CNIO
METPlatform “eleva la medicina de precisión al siguiente nivel, pues construye una estrategia terapéutica más allá del tumor primario -que en general no es lo que mata al paciente- y permite enfocarse en la metástasis, que se asocia a la gran mayoría de las muertes por cáncer”, sostiene el experto.
La Plataforma de ensayo de fármacos permitió encontrar en 2018 un fármaco ya en uso, la silibinina, con actividad contra muestras de pacientes de metástasis cerebral y que fue validado en un ensayo clínico de uso compasivo.
Por otro lado, en 2023 se vio que cuando el cáncer se disemina en el cerebro altera la química cerebral e interfiere en la comunicación entre neuronas. Ahora, con los nuevos resultados “estamos entendiendo las bases moleculares que podrían explicar por qué hay metástasis cerebrales que alteran la comunicación neuronal, y otras que no”, argumenta. Es el primer paso para diseñar estrategias para evitar el fenómeno.
Y, de nuevo, será esencial RENACER. Valiente aspira a poder acompañar las muestras, en un futuro próximo, de una evaluación cognitiva de los pacientes donantes. “Estamos explorando estrategias innovadoras basadas en test online y otras con inteligencia artificial. El objetivo es siempre el mismo: una investigación centrada en mejorar la vida de las personas con metástasis cerebral”, comenta el Dr. Valiente.




