Redacción Farmacosalud.com
La Fundación Elena Barraquer y la productora audiovisual TheMoff estrenan el próximo martes 8 de abril en el Campus Repsol de Madrid el documental ‘#NoMásCataratas. Un desafío Global’ con el propósito de concienciar sobre la ceguera evitable por cataratas en el mundo. La catarata, que se caracteriza por la opacidad parcial o total del cristalino del ojo, se asocia al envejecimiento, si bien es una afección que también puede manifestarse en edades menos avanzadas, o incluso en jóvenes.
La Fundación Elena Barraquer se ha posicionado como líder en cirugías de cataratas a nivel global gracias a un quirófano portátil que permite llevar atención oftalmológica a comunidades remotas. “Tenemos cirujanos con una trayectoria impresionante, capaces de realizar hasta 70 cirugías en un solo día” con este equipo transportable, asegura la Dra. Elena Barraquer, fundadora de dicha institución. Una vez que estos profesionales-voluntarios están instalados en la zona del planeta en la que quieren operar, “lo que realmente necesitamos es agua y luz. Las camillas, por ejemplo, son difíciles de trasladar en avión, al igual que sillas o algún mueble para guardar el material. Pero, con esos elementos básicos y el equipo que llevamos con nosotros, somos capaces de montar un quirófano en casi cualquier rincón del mundo”, destaca la facultativa.

Fuente: Fundación Elena Barraquer / Idónea Comunicación
-El documental ‘#NoMásCataratas. Un desafío Global’ trata de concienciar sobre la ceguera evitable. Su Fundación se ha posicionado como líder en cirugías de cataratas a nivel global gracias a un innovador método logístico de quirófano portátil que permite llevar atención oftalmológica a comunidades sin acceso a este tipo de asistencia médica. ¿Quién creó el equipo portable?
Este quirófano portátil no es realmente un invento de nadie en particular, sino la consecuencia de muchos años de trabajo y aprendizaje, todo ello asociado a la idea de ofrecer siempre la mejor técnica posible. Procuramos hacer lo mismo que hacemos en España, pero adaptándonos a las diferentes situaciones y lugares donde trabajamos.
-¿Qué recursos necesita el quirófano portátil para que el personal sanitario pueda trabajar en zonas remotas del planeta?
Necesitamos un phaco -que es el aparato que utilizamos para operar las cataratas- de la casa Oertli. Es el único en el mundo que es verdaderamente portátil y fue diseñado exclusivamente por el propio fundador de la marca, a petición de un cirujano que necesitaba un equipo para poder atender a poblaciones alejadas de su hospital.

Fuente: Fundación Elena Barraquer / Idónea Comunicación
También es preciso disponer de un microscopio, que ha ido evolucionando con los años. Actualmente utilizamos unos microscopios diseñados especialmente para nosotros por una empresa de ingenieros americanos. Son completamente autónomos -funcionan con batería-, lo que nos permite seguir operando incluso cuando se va la luz, sin perder visibilidad.
Además, nuestros esterilizadores portátiles cuentan con un sistema de reutilización del agua, lo que no sólo nos posibilita llevar menos peso en el equipaje, sino que también nos ayuda a ser más sostenibles y respetuosos con el medio ambiente.
Pero, sobre todo, lo que realmente necesitamos es un equipo de voluntarios ilusionados y comprometidos con nuestra misión, que es la de ayudar al mayor número de personas posible, y con disposición a superar cualquier adversidad.
-¿El equipo que ustedes usan es frágil, o bien está reforzado para soportar las posibles inclemencias del viaje?
Aunque los equipos son frágiles, están especialmente diseñados para ser transportados. Siempre los llevamos en maletas especiales, reforzadas e impermeables, pensadas para proteger el instrumental durante el viaje. Gracias a eso, las aerolíneas manipulan el equipaje con más cuidado y conseguimos que todo llegue en perfecto estado, incluso tras trayectos largos o complicados.
-¿Una vez instalado el quirófano portátil en la zona del mundo en la que quieren operar, qué se necesita para trabajar in situ?
Lo que realmente necesitamos es agua y luz. Las camillas, por ejemplo, son difíciles de trasladar en avión, al igual que sillas o algún mueble para guardar el material. Pero, con esos elementos básicos y el equipo que llevamos con nosotros, somos capaces de montar un quirófano en casi cualquier rincón del mundo. Porque al final, más allá de la tecnología o los recursos, lo que de verdad mueve todo eso es la voluntad de ayudar. Y cuando hay ganas, compromiso y corazón, el lugar deja de importar… lo que importa es llegar.

La Dra. Elena Barraquer, con dos pacientes
Fuente: Fundación Elena Barraquer / Idónea Comunicación
-¿Cuántas operaciones de cataratas pueden realizar en un solo día con dicho quirófano móvil?
No hay un número fijo de cirugías por campaña. Más allá del equipamiento que llevamos, lo más importante es que haya pacientes. Cuantos más hay, más fácil es minimizar los tiempos muertos entre una cirugía y otra. Esto beneficia muchísimo al cirujano, ya que le permite mantener la concentración sin interrupciones innecesarias. El ritmo entre paciente y paciente es clave para aprovechar cada jornada al máximo.
También influye mucho la experiencia de cada profesional. Tenemos cirujanos con una trayectoria impresionante, capaces de realizar hasta 70 cirugías en un solo día, y otros más jóvenes, que quizás hacen alrededor de 30 en ese mismo período de tiempo, pero con idéntica dedicación y entrega.
La campaña más grande que hemos llevado a cabo fue en México, donde en 5 días, 15 cirujanos lograron operar a 2.079 personas. La más pequeña fue en una zona muy remota de Kenia, donde apenas llegaban pacientes: un solo cirujano, 75 operaciones… y, aun así, cada una de esas personas valió la pena. Porque, para nosotros, cada paciente cuenta. Cada mirada recuperada, cada gesto de alivio, cada ‘gracias’ con los ojos… es el verdadero motor de todo lo que hacemos.
-El documental recoge testimonios reales sobre la lucha contra la ceguera evitable y el impacto de la cirugía de cataratas en comunidades vulnerables del planeta. ¿Qué testimonio o experiencia le ha impactado más?
Sería muy difícil quedarme con una sola experiencia, porque a lo largo de mi vida he participado en más de 100 expediciones y hemos ayudado a más de 30.000 personas. A muchas las he operado yo misma, mientras que a otras las han atendido cirujanos con los que he tenido la suerte de compartir esta misión. Cada historia tiene algo especial.

Fuente: Fundación Elena Barraquer / Idónea Comunicación
No obstante, si tuviera que elegir una, me quedaría con la de un chico joven, en Kenia, en octubre de 2017. Ese chico hizo darme cuenta de algo muy profundo: recuerdo que yo estaba muy preocupada porque íbamos de expedición y teníamos que operar a mucha gente. El tiempo y los recursos de la Fundación son limitados, y no podíamos permitirnos desperdiciarlos. El primer día llegó borracho, desaliñado, y con todo el aspecto de alguien que no se iba a dejar ayudar. Dudamos sobre si debíamos operarlo. Pero finalmente lo hicimos. Le operamos un ojo, y cuando volvió para el segundo, era otra persona. Sobrio, agradecido, con una actitud completamente diferente.
Ese momento me marcó. Él me enseñó, sin decir una palabra, que sí vale la pena, que una sola vida transformada ya lo justifica todo. Y desde entonces, cada vez que dudo, me repito la lección aprendida: '¿quién no daría una semana de su tiempo por devolverle la vida a alguien?'
Tráiler del documental