Redacción Farmacosalud.com
Más del 40% de los tumores malignos podrían prevenirse en España mediante hábitos de vida saludables y la participación en programas de detección precoz. Así lo han señalado los expertos reunidos en el acto de presentación en España de la última versión del Código Europeo contra el Cáncer (ECAC5), en una sesión organizada por la Fundación ECO (Excelencia y Calidad en Oncología) con la colaboración de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC).
Desarrollado por la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) de la Organización Mundial de la Salud, el Código, nacido en los años ochenta como una herramienta para ayudar a la ciudadanía a reducir el riesgo de cáncer, se ha actualizado periódicamente para incorporar la mejor evidencia científica disponible. En este contexto, se estima que en 2025 se diagnosticarán en territorio español 296.103 nuevos casos de cáncer, un 3,3% más que en 2024, según el informe ‘Las cifras del cáncer en España 2025’ (SEOM y REDECAN).

El Dr. José María Martín-Moreno, miembro del Comité Científico del ECAC5
Fuente: Fundación ECO / Asociación Española contra el Cáncer / Cariotipo
14 recomendaciones
“La prevención es la herramienta más poderosa para frenar el avance del cáncer. El ECAC5 supone un hito al reunir 14 recomendaciones basadas en la evidencia más reciente, que combinan decisiones personales, como mejorar hábitos de vida, y políticas públicas capaces de crear entornos que faciliten la prevención, con el objetivo de reducir la carga tumoral en Europa en un contexto de incidencia creciente”, expone el Dr. José María Martín-Moreno, miembro del Comité Científico que ha elaborado el documento y coordinador de Políticas Sanitarias Europeas y Globales de la Fundación ECO.
“Además de actualizar pautas ya consolidadas, incorpora avances relevantes, como el impulso al cribado de cáncer de pulmón y un enfoque más firme frente a los nuevos productos de nicotina, incluido el vapeo. Pero, sobre todo, refuerza un mensaje estratégico: prevenir exige también cambios sistémicos, con potencial para evitar millones de casos”, afirma Martín-Moreno.
Evitar el consumo de alcohol, promover la lactancia materna prolongada…
El ECAC5 amplía de 12 a 14 las recomendaciones, incorporando medidas como evitar el consumo de alcohol; en el caso de las madres, promover la lactancia materna prolongada, y, para el conjunto de la población, impulsar desde el sistema sanitario la detección y el tratamiento de infecciones asociadas a cáncer, como el VPH, las hepatitis B y C, Helicobacter pylori y el VIH. Además, no sólo refuerza la importancia de participar en los programas organizados de cribado de cáncer de mama, colon y cérvix, sino que también contempla el cribado de cáncer de pulmón en las personas de alto riesgo para las que esté indicado.

Carmen Yélamos, directora de Atención a Pacientes y Usuarios de la Asociación Española Contra el Cáncer
Fuente: Fundación ECO / Asociación Española contra el Cáncer / Cariotipo
En conjunto, el documento integra prevención primaria, centrada en estilos de vida saludables y en reducir la exposición a carcinógenos laborales y ambientales, y prevención secundaria, basada en vacunación y cribado. Asimismo, pone el foco en el papel de las políticas públicas para favorecer entornos libres de tabaco y promover la actividad física.
“Es esencial disminuir el impacto del cáncer en la sociedad reduciendo la cantidad de casos, un reto que toda la sociedad debe asumir. El nuevo Código Europeo nos marca el camino y, desde nuestra Asociación, lo trasladaremos a toda la población. Nuestro compromiso es informar y acompañar para convertir estas recomendaciones en hábitos que reduzcan el riesgo de desarrollar cáncer. Además, esta nueva edición subraya algo fundamental: la prevención no depende sólo de decisiones individuales, sino también del compromiso firme de todas las Administraciones públicas para crear entornos y políticas públicas que generen entornos más saludables”, declara Carmen Yélamos, directora de Atención a Pacientes y Usuarios de la Asociación Española Contra el Cáncer.
Una nueva era de IA integrada en radiología
Por otro lado, la firma Philips presenta una visión renovada sobre el futuro de la Inteligencia Artificial (IA) en radiología, centrada en la integración invisible de estas tecnologías en los flujos de trabajo clínicos. Basada en las conclusiones del Future Health Index (FHI) 2025 y en experiencias reales de implementación en sistemas sanitarios internacionales, la compañía subraya que las mejoras incrementales en eficiencia están llamadas a transformar la práctica radiológica y el rendimiento de los servicios de diagnóstico por imagen.
En el ámbito de la radiografía digital, Philips incorpora la tecnología Smart Collimation Thorax, una solución de IA diseñada para optimizar automáticamente la colimación en estudios de tórax y reducir la variabilidad asociada a tareas manuales. En entornos simulados, esta funcionalidad ha demostrado una mejora significativa del flujo de trabajo, agilizando cada exploración y aportando un ahorro de tiempo acumulado que repercute directamente en la capacidad asistencial de los equipos. Además, los profesionales destacan que esta automatización disminuye el riesgo de errores repetitivos y refuerza la seguridad del paciente durante el posicionamiento, al permitir que el técnico permanezca junto a él mientras la IA ejecuta los ajustes necesarios.
Del mismo modo, la innovación en tomografía computarizada se materializa en Precise Position, una herramienta que automatiza la orientación del paciente y define de forma precisa el campo de adquisición sin necesidad de correcciones manuales. Esta tecnología aplicada no sólo acelera el proceso de preparación del estudio, sino que también incrementa la consistencia entre operadores y mejora el centrado vertical, un aspecto clave para asegurar la calidad de imagen y optimizar la dosis.

Fuente: Philips / Royal Philips
La compañía anticipa que la próxima fase estará marcada por la llegada de la agentic AI, capaz de gestionar tareas previas y posteriores a la interpretación -desde la organización de listas de trabajo hasta la preparación de estudios o la detección de hallazgos prioritarios-, ampliando el impacto de esta tecnología superavanzada más allá del momento estrictamente diagnóstico. Esta evolución requerirá nuevos estándares de supervisión y validación continua, en colaboración con radiólogos y entidades reguladoras.




