Redacción Farmacosalud.com
Tratamientos antiosteoporóticos como denosumab, zoledronate y calcio tendrían, en principio, “un efecto protector” frente al COVID-19, según señaló el Dr. Josep Blanch i Rubió, reumatólogo del Parc de la Salut Mar (Barcelona), en base a un estudio realizado por el Hospital del Mar, también en Barcelona. “Evidentemente, no podemos decir que estos tres fármacos" pueden disminuir la incidencia de COVID-19, "pero muy probablemente" presentan las condiciones para poder lograrlo, comentó el Dr. Blanch, quien agregó a renglón seguido que los datos preliminares obtenidos necesitan ser validados en un estudio clínico que incluya a “muchos más pacientes”.
La investigación, de carácter transversal, se centró en pacientes diagnosticados de enfermedades reumáticas no inflamatorias (osteoporosis, artrosis y fibromialgia) que habían sido visitados en el Hospital del Mar en los últimos 6 meses. Se cruzaron datos obtenidos desde el 1 de marzo hasta el 3 de mayo de 2020 a partir de una cohorte de 2.102 personas, de las que 109 habían sido diagnosticados de COVID-19. Los resultados del nuevo trabajo fueron presentados en primicia por el Dr. Blanch en el transcurso de la ponencia ‘Escenario actual del paciente con riesgo de fractura por fragilidad. Retos de futuro tras tiempos de pandemia’, cuya exposición se enmarcó en el simposio virtual 'Prevención primaria y secundaria de la fractura por fragilidad’.

En relación al punto estimado, denosumab, zoledronate y calcio estaban por debajo de 1 (0,58 - 0,62 y 0,64, respectivamente), de ahí el probable “efecto protector” destacado por el Dr. Blanch, quien remarcó también que “los intervalos de confianza cogen el 1”
Fuente: Simposio virtual prevención primaria y secundaria de la fractura por fragilidad
Hasta el momento, las sociedades científicas no recomendaban discontinuar los tratamientos para la osteoporosis bajo el argumento de que, probablemente, esas terapias tenían un efecto neutral sobre la incidencia de COVID-19, por lo que los resultados del estudio no contradicen, sino que en cierto modo vienen a respaldar, las recomendaciones de los expertos.
‘Prevención primaria de la fractura por fragilidad. Manejo’
El Dr. Javier Calvo, reumatólogo del Hospital General de Valencia, destacó durante el simposio la importancia de alcanzar un pico de masa ósea lo más maximizado posible como método para prevenir las fracturas por fragilidad. El pico de masa ósea es la mayor cantidad de masa ósea alcanzada. Calvo comparó esa ganancia con el hecho de haber reunido unos ahorros para la jubilación, en tanto que ese dinero supondrá poder disponer de más capital para gastar en todo aquello que sea necesario en esa etapa de la vida. “Con el pico de masa ósea pasa igual: con más masa ósea podremos vivir más tiempo sin osteoporosis” al minimizarse la pérdida de hueso que se padece con la edad, aseguró.
También con el mismo fin preventivo, es conveniente que la ingesta diaria de calcio sea de 1.000-1.200 miligramos (mg), precisó Calvo. En cuanto a la vitamina D, si con la dieta no se alcanzan los niveles necesarios, es necesario recurrir a los suplementos. El reumatólogo del Hospital General de Valencia recordó que, en España, “hay muy pocos alimentos suplementados” con vitamina D, “pero hay que buscarlos y en lo posible” consumirlos.
‘Prevención secundaria y abordaje de la fractura por fragilidad. Importancia de la adherencia terapéutica en el manejo de estos pacientes y cómo mejorarla’
Está demostrado que las sucesivas fracturas aumentan la morbilidad de los pacientes a lo largo de su vida, por lo que, con independencia de la edad, los individuos que presentan una fractura “van a presentar más morbilidad y más mortalidad” que los que no la han sufrido, afirmó la Dra. María Jesús Moro, médico Internista del Hospital Infanta Leonor (Madrid), quien también participó en la sesión. “Una primera fractura -prosiguió- siempre va a aumentar el riesgo de presentación de sucesivas fracturas”, y este riesgo, denominado riesgo inminente, “es especialmente alto en el primer año” tras la lesión, sobre todo en el sexto-octavo mes.
En el ámbito del manejo de la osteoporosis y de la fractura por fragilidad, en los últimos años se está hablando más de tratamiento de la fractura por fragilidad o de prevención secundaria que de tratamiento de la osteoporosis. La prevención secundaria es aquella que se pone en práctica cuando ya se ha producido al menos una fractura. Para más información sobre la ponencia de la Dra. Moro, acceder al video del simposio:
La sesión fue moderada por el Dr. Santiago Palacios, presidente de la Fundación Hispana de Osteoporosis y Enfermedades Metabólicas Óseas (FHOEMO) y director del Instituto Palacios.