Redacción Farmacosalud.com
Las PMEGs son endoprótesis modificadas por el médico con el fin de personalizarlas y adaptarlas a la anatomía de cada caso simulando las endoprótesis de origen industrial, es decir, son dispositivos que se individualizan “para un paciente determinado cuando la patología compromete ramas importantes o vitales de la aorta. Actualmente ya ofrecen excelentes resultados y permiten evitar el tiempo de espera que conlleva su fabricación industrial, unas 6 semanas, con lo cual resultan especialmente útiles en casos que no admiten demora”, explica el Dr. Manuel Alonso Pérez, nuevo presidente del Capítulo de Cirugía Endovascular (CCEV) de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular (SEACV).

Dr. Manuel Alonso Pérez
Fuente: CCEV-SEACV / Euromedia grupo
Una de las prioridades del Dr. Alonso Pérez al frente del CCEV es actualizar el catálogo de prestaciones y baremos endovasculares y trasladar esa propuesta de revisión a las Administraciones públicas y compañías aseguradoras de salud, puesto que “la cartera de servicios y los procedimientos endovasculares han cambiado de manera significativa con respecto a tiempo atrás; por tanto, debe llevarse a cabo una actualización en este sentido, tanto en el sector público como en el privado”.
-Su designación como nuevo presidente del CCEV ha sido ratificada durante el VII Congreso Internacional de esta organización científica, evento celebrado en Málaga. ¿Qué avances dados a conocer en la reunión le han llamado más la atención?
Esta última edición del Congreso ha sido un éxito al haberse convocado a unos 300 cirujanos vasculares nacionales e internacionales, quienes han compartido experiencias, datos de registros clínicos y resultados en patología vascular compleja. Se han presentado nuevas endoprótesis fenestradas y ramificadas que, habiendo sido diseñadas a medida para tratar aneurismas de aorta complejos, permiten abordar casos que antes requerían cirugía abierta de alto riesgo o procedimientos alternativos con peores resultados.
También se ha hablado de la creciente experiencia con endoprótesis modificadas (PMEGs). Estas endoprótesis son modificadas por el médico, quien las personaliza para la anatomía de cada caso -de modo que simulan aquellas hechas por la industria-, es decir, se individualizan para un paciente determinado cuando la patología compromete ramas importantes o vitales de la aorta. Actualmente ya ofrecen excelentes resultados y permiten evitar el tiempo de espera que conlleva su fabricación industrial, unas 6 semanas, con lo cual resultan especialmente útiles en casos que no admiten demora.
Se actualizaron los resultados de las distintas técnicas de recanalización endovascular en oclusiones arteriales crónicas en el sector iliaco y femoropoplíteo. Se habló de los avances en los sistemas de trombectomía percutánea tanto arterial como venosa. Y se contrastaron las experiencias con las técnicas de reconstrucción endovascular de la vena cava y venas ilíacas, un área hasta hace poco muy limitada para cirugía, pero que gracias a la irrupción de nuevas técnicas y dispositivos cada vez puede abordarse con mayor éxito.
-Uno de sus objetivos pasa por crear una base de datos nacional de procedimientos endovasculares que, en colaboración con la SEACV, permita a los hospitales compartir resultados y generar evidencia científica propia.
Es un objetivo ambicioso que supone un importante reto a nivel nacional en términos de compromiso y cooperación. Aunque existe una fructífera red de investigación vascular dentro de la SEACV, este planteamiento es completamente diferente, no existiendo en el momento actual otro similar. Normalmente, las sociedades científicas disponen de registros con datos correspondientes a la actividad a nivel nacional, pero sin contener información correspondiente a detalles sobre los procedimientos y resultados.

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Nuestro propósito sería, por un lado, recoger la información de forma homogénea y ordenada, y por otro, poder compartir la misma si se desea. Esto supone como mínimo un beneficio para el propio Servicio, ya que garantiza el poder disponer de su propia información en cuanto a actividad y resultados. Estamos hablando de un enorme esfuerzo inicial, pero es un esfuerzo que se ve compensado con los potenciales beneficios. Trataremos este tema en la primera reunión de la Junta Directiva del CCEV y, si la propuesta es admitida, plantearemos este proyecto a la Junta Directiva de la SEACV con la intención de llevar a cabo una estrategia conjunta y a nivel global.
-También propone una actualización del catálogo de prestaciones y baremos endovasculares con el fin de trasladarla a las Administraciones públicas y compañías aseguradoras de salud…
Efectivamente, el CCEV es el foro donde todos los cirujanos vasculares del país están representados, por lo que las preocupaciones e intereses de esos profesionales deben ser motivo de atención por parte del mismo. La cartera de servicios y los procedimientos endovasculares han cambiado de manera significativa con respecto a tiempo atrás; por tanto, debe llevarse a cabo una actualización en este sentido, tanto en el sector público como en el privado. Es por ello que se plantearía a través de los organismos pertinentes una revisión de dichos servicios, que incluiría una revisión de los baremos económicos para las Compañías Aseguradoras. No obstante, me consta que desde la SEACV ya se habían hecho eco de este asunto, por lo que procede sentarse y coordinar una actuación conjunta.
-La cirugía endovascular es un método mínimamente invasivo que posibilita realizar tratamientos para distintas patologías vasculares accediendo por las arterias o las venas. ¿Cómo está acoplándose la Inteligencia Artificial (IA) a este ámbito médico?
En los próximos años nos enfrentaremos a un impacto enorme de la IA en nuestras vidas y en la manera de hacer las cosas, desde las más sencillas y cotidianas hasta los procesos más complejos, y la cirugía supone un campo donde el potencial de la IA es enorme. En concreto, en la cirugía endovascular cambiará la planificación del tratamiento, simplificándolo y posibilitando anticiparse a las complicaciones, lo que tendrá también un impacto en los protocolos de seguimiento porque incidirá hasta la forma en que éste es ejecutado.
El deep learning permite analizar imágenes médicas 2D y 3D; actualmente ya es posible llevar a cabo la segmentación automática y realizar una reconstrucción 3D en tiempo real para planificar intervenciones, lo que podría predecir posibles complicaciones intraoperatorias etc., reduciendo con ello el tiempo de planificación, y mejorando también la precisión. El machine learning se usa para el análisis estadístico avanzado, la predicción de resultados y el soporte en la toma de decisiones mediante la predicción de riesgos y mortalidad; esto facilitaría, por ejemplo, la clasificación de los pacientes.

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La robótica asistida dará la oportunidad de llevar a cabo la manipulación precisa de catéteres y guías con menos radiación para el cirujano, la posibilidad de cirugía remota, etc… La realidad aumentada superpone información digital sobre la visión real del cirujano, de modo que, por ejemplo, podría ser posible visualizar el árbol vascular en 3D alineado con el paciente en tiempo real, lo que posibilitaría disminuir el uso de radiación y al mismo tiempo lograr una mayor precisión en los implantes. Asimismo, podría ser factible realizar entrenamiento inmersivo mediante simulaciones sobre pacientes reales o fantomas*. Es decir, la repercusión en la cirugía endovascular será enorme y cambiará radicalmente la forma de proceder, con un impacto muy positivo en los resultados.
*fantoma: simulador, modelo
-Las técnicas endovasculares han ampliado de manera notable el espectro de pacientes beneficiarios, incluyendo a personas más jóvenes y casos complejos que antes no podían tratarse quirúrgicamente. ¿De qué casos complejos estamos hablando?
En la actualidad las técnicas endovasculares complementan las técnicas en cirugía abierta y vienen a completar el arsenal terapéutico que los cirujanos vasculares podemos ofrecer. Por un lado, a medida que los dispositivos evolucionan y, sobre todo, conocemos los resultados a largo plazo de los procedimientos, nos encontramos en condiciones de poder aplicar determinadas técnicas también a los pacientes más jóvenes. Un ejemplo de ello lo podría representar la indicación de un EVAR** para tratamiento de un aneurisma en pacientes jóvenes que presentan anatomía adecuada y con bajo riesgo predecible de sufrir endofugas tipo 2. En esos casos, el tratamiento endovascular puede ofrecer resultados duraderos minimizando el riesgo de impotencia en un varón joven y mejorando su percepción de estado de salud y calidad de vida.
En el extremo opuesto tenemos a personas añosas con comorbilidades, en las cuales una cirugía abierta entrañaría un riesgo excesivo. Ocurre, por ejemplo, en los procesos del arco aórtico, en los que aproximadamente entre el 20% y el 40% de los pacientes son rechazados para una cirugía convencional, mientras que a la gran mayoría de ellos el tratamiento endovascular les brinda una posibilidad terapéutica que de otro modo no tendrían.

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Basado en Circulatory System en.svg, de LadyofHats
Fuente: Wikipedia
La clave de lo que puede y no puede tratarse de manera endovascular reside en gran medida en la adecuada formación, tanto a nivel teórico como a nivel técnico y práctico. A modo de ejemplo, hoy mediante procedimientos endovasculares es posible realizar revascularizaciones muy complejas, como las técnicas que implican el acceso retrógrado desde el pie y en las que, si bien sabemos que la permeabilidad sería menor que un bypass, pueden salvar una extremidad en pacientes añosos que carecen de material autólogo adecuado para ser utilizado como puente, al permitir ganar tiempo para la cicatrización de las lesiones.
A nivel de la aorta, en el caso de los aneurismas yuxta y pararrenales el tratamiento endovascular representa una excelente opción con endoprótesis fenestradas. También para los toracoabdominales, cuando la anatomía de los vasos diana es adecuada, las endoprótesis con ramas pueden ser una buena opción, exceptuando pacientes jóvenes con enfermedades del tejido conectivo.
La región anatómica técnicamente más compleja -en la que el papel del tratamiento endovascular por el momento es más limitado- sería la aorta ascendente a nivel proximal, donde la presencia de la válvula aórtica y las arterias coronarias representan un inconveniente. No obstante, hace ya 5 años se llevó a cabo el primer ‘endobentall’ que incluía una endoprótesis con válvula aórtica y stents recubiertos para las arterias coronarias. Es decir; el potencial es enorme y las bondades de una técnica vienen determinadas, una vez más, y desde el principio, por una adecuada indicación.
**EVAR: uso de técnicas endovasculares en el tratamiento del aneurisma de aorta abdominal
-En España, las enfermedades vasculares (de venas y arterias) afectan ya a cerca del 50% de la población mayor de 50 años, mientras que su prevalencia aumenta cada año por el envejecimiento poblacional y la persistencia de factores de riesgo como la diabetes, hipertensión, obesidad, sedentarismo y tabaquismo. ¿Estamos preparados para afrontar todo ello?
Efectivamente, nos enfrentamos a un desafío creciente: en España la quinta parte de la población tiene 65 años o más y en el año 2050 se prevé que este colectivo represente más del 30% de la ciudadanía. El sistema sanitario cuenta con una buena base -especialistas cualificados y una red pública sólida-, pero sufre una Atención Primaria saturada que limita la detección precoz y el seguimiento adecuado de los pacientes.
Aunque la tecnología diagnóstica y los tratamientos mínimamente invasivos han avanzado, la prevención sigue siendo clave: si bien hemos mejorado, falta más educación en hábitos saludables y programas efectivos para reducir el sedentarismo y el tabaquismo. Muchos factores de riesgo siguen aumentando y el conocimiento sobre las enfermedades vasculares aún es escaso, por lo que considero que las estrategias de salud pública son fundamentales. En conjunto, tenemos recursos, pero debe existir una distribución homogénea a nivel nacional tanto de las tecnologías como de los especialistas, de modo que podamos garantizar la equidad asistencial. Velar para que ello sea así también es uno de los objetivos del CCEV.




