Redacción Farmacosalud.com
Según uno de los primeros estudios en vida real que examina el comportamiento alimentario en adultos que utilizan los medicamentos de la familia GLP-1 para perder peso (semaglutida y tirzepatida), se ha observado que estos individuos tienden a comer significativamente menos, lo que los hace vulnerables a la posible aparición de deficiencias nutricionales, informa el portal www.news-medical.net y otros medios. Una de las consecuencias de esta pauta alimentaria es que los pacientes estarían corriendo el riesgo de padecer cuadros de sarcopenia (pérdida de masa muscular y de función muscular), muy especialmente cuando la toma de GLP-1 no va acompañada del correspondiente seguimiento médico.
Así viene a decirlo la Dra. Inka Miñambres Donaire, miembro del área de Obesidad de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN): “los estudios acerca del riesgo de sarcopenia no son concluyentes, puesto que, si bien se pierde masa muscular, lo más importante -que es la funcionalidad- no parece alterarse en los ensayos clínicos. Pero el paciente que participa en un ensayo clínico es una persona que se somete a un seguimiento médico muy intensivo, y además todos los estudios incluyen seguimiento dietético, de estilos de vida, etc. En individuos sin una adecuada supervisión médica, el riesgo de sarcopenia es factible”.

Dra. Inka Miñambres Donaire
Fuente: SEEN
Los GLP-1 necesitan receta, al menos en España
En España, los medicamentos GLP-1 necesitan receta, es decir, son “fármacos que están sujetos siempre a prescripción médica”, recuerda la Dra. Miñambres. Otra cosa es que se puedan conseguir vía internet (en el extranjero) sin necesidad de una prescripción facultativa, creándose algo así como una especie de mercado ‘paralelo’ de medicamentos para adelgazar. “Si esa opción existe, la posición de la SEEN es, sin duda, de no recomendación de uso de ningún fármaco que pueda obtenerse por vías que no son las habituales y destinadas a ello. La utilización sin prescripción y sin asegurar una seguridad en su almacenamiento y distribución puede suponer riesgos para la salud”, advierte la experta.
De acuerdo con www.news-medical.net, el nuevo estudio sobre los GLP-1, que es obra de un equipo de investigación italiano, se presentará a mediados de mayo en Turquía, en el marco del Congreso Europeo sobre Obesidad (ECO). Los autores del trabajo sostienen que el uso de agonistas de GLP-1 en adultos con sobrepeso u obesidad se asocia con una deficiencia proteica generalizada y un aumento en la omisión de comidas.
“El uso de análogos de GLP-1 tiene un efecto principal a nivel de la reducción del hambre e incluso en los impulsos para comer que no dependen exclusivamente del hambre física. Por ello es tan importante asociar siempre la indicación de estos fármacos con un programa que incluya seguimiento dietético, además de un seguimiento del ejercicio físico y conductual”, comenta Miñambres.

Autor/a: NewAfrica
Fuente: depositphotos.com
Priorizar el consumo de proteínas
“Con la disminución del apetito que se genera con el empleo de dichos medicamentos, es muy importante que el paciente tenga estrategias para poder planificar una dieta de alta calidad nutricional que priorice el consumo de proteínas. El seguimiento médico concomitante, por lo tanto, debe asegurarse siempre”, insiste.
El caso es que fármacos como semaglutida y tirzepatida aumentan la sensación de saciedad, con lo que invitan a comer menos y, como consecuencia de ello, se producen pérdidas ponderales significativas. De todos modos, apunta la Dra. Miñambres, quienes toman esos medicamentos deben realizar sí o sí ejercicio físico, lógicamente pautado por un facultativo: “igual que es importante la dieta, el ejercicio físico -y especialmente el de fuerza- va a ser primordial, por el hecho que es la estrategia más eficaz para preservar/construir músculo y por tanto prevenir la sarcopenia”.
El GLP-1 orforglipron, aprobado en Estados Unidos
A todo esto, Lilly anuncia que la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA, por sus siglas en inglés) ha aprobado la comercialización de orforglipron (distribuido en Estados Unidos como Foundayo) para adultos con obesidad o con sobrepeso que también tienen problemas de salud relacionados con el peso. Cuando se administra junto con una dieta baja en calorías y una mayor actividad física, este tratamiento ayuda a perder el exceso ponderal y mantener el peso perdido.
Orforglipron es el único GLP-1 oral para combatir el exceso ponderal que se puede tomar a cualquier hora del día sin restricciones de comida ni agua. "Las personas que viven con obesidad necesitan opciones de tratamiento que se adapten a su ritmo de vida, y para muchos, un comprimido oral de administración diaria que se puede tomar sin restricciones de comida o agua puede ofrecerles mayor flexibilidad en su tratamiento", afirma la Dra. Deborah Horn, directora del Centro para la Medicina de la Obesidad en la Facultad de Medicina McGovern de UTHealth Houston (EE.UU.). "Ahora disponemos de una opción oral que permitió una pérdida de peso media del 12,4% con la dosis más alta en los ensayos clínicos”, agrega.

Fuente: Dra. Petratti / P. Romero
‘Obesidades sin culpa. No es falta de voluntad. Es biología’
Por otro lado, la Dra. Cristina Petratti, médico de familia y especialista en obesidad con más de 25 años de trayectoria en este ámbito, publica el libro ‘Obesidades sin culpa. No es falta de voluntad. Es biología’, en el que Petratti, miembro también de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO), sostiene que deben cambiarse muchas cosas para ser más eficaces frente al exceso severo de peso; entre ellas, superar clásicas ideas erróneas o ya anacrónicas, a la vista de las recientes evidencias científicas.
“La clásica recomendación médica, convertida casi en eslogan, ‘comer menos y moverse más’ no es suficiente, es simplista, científicamente incorrecta y termina siendo injusta y dañina para las personas con obesidad”, afirma la Dra. Petratti. La facultativa propone un cambio radical en esta concepción tradicional, que suponía básicamente trasladar al paciente una carga de culpa, por ejemplo por su presunta falta de voluntad, menospreciando de este modo no sólo el problema biológico y la base emocional que hay detrás, sino también obviando los diferentes tipos de exceso ponderal que existen.
La ventilación no invasiva automática es tan eficaz como la manual
Asimismo, cabe decir que la ventilación no invasiva (VNI) autoajustada o automática es tan eficaz como la VNI ajustada manualmente y reduce más costes que esta última para tratar el síndrome de hipoventilación por obesidad (SHO), según un nuevo estudio del Programa de Investigación Integrado (PII) de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR). El nuevo estudio se ha publicado en ‘American Journal of Respiratory and Critical Care’.
“Hemos podido demostrar que la VNI autoajustada podría ser preferible en la práctica clínica por su menor complejidad y coste. En pacientes ambulatorios con síndrome de hipoventilación por obesidad, la ventilación no invasiva autoajustada mostró una efectividad a largo plazo no inferior a la VNI ajustada manualmente, siendo además más coste-efectiva”, expone la Dra. Alejandra Roncero, directora del PII en Sueño de SEPAR y coautora de la investigación.
SEEDO CONTIGO
Y, por último, la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) presenta una iniciativa pionera, un ambicioso plan que pretende servir de soporte para ayudar a los ciudadanos que viven con sobrepeso y exceso severo ponderal a conseguir una salud integral. Fundamentada en los conocimientos más recientes, las evidencias disponibles y todos los recursos disponibles actualmente para hacer frente a este problema de salud, SEEDO CONTIGO ofrece herramientas y consejos accesibles y prácticos para acompañar a estas personas en su misión de ganar salud.
“Es una filosofía, una nueva visión, es ciencia aplicada para ayudar al paciente, es una estrategia que recoge de forma holística las pautas y recomendaciones a seguir para procurar salud a la persona que vive con sobrepeso u obesidad”, explica el Dr. Cristóbal Morales, vocal de SEEDO y uno de los principales responsables de esta iniciativa que, como subraya el presidente de esta sociedad científica, el Dr. Diego Bellido, “pretende acompañar desde una visión moderna, integral y basada en la evidencia”.
Para ello se ha diseñado un modelo integral, que adopta una estructura de pirámide y que se establece en tres fases, incluyendo desde la evaluación personalizada hasta la mejora de hábitos de estilo de vida (ejercicio físico y nutrición saludable), pasando por consejos para mejorar el bienestar psicológico, el estrés y la calidad del sueño, con apoyo en el abordaje terapéutico y la realización de cirugía bariátrica (cuando estén indicados).

Fuente: SEEDO / P. Romero




