Redacción Farmacosalud.com
La lactancia materna exclusiva en España ha experimentado un ligero descenso en los últimos diez años. Así lo revela un estudio nacional que ha analizado 1.952 recién nacidos en 2024 y los ha comparado con 2.047 bebés evaluados en 2014. En 2024, la prevalencia de lactancia materna exclusiva al mes fue del 55% (IC 95%: 52,7–57,3), mientras que en la primera visita tras el alta hospitalaria, la tasa fue del 62,6%, frente al 63,1% de hace una década. Los investigadores subrayan que esta tendencia obliga a reforzar las estrategias de apoyo sanitario en un momento clave: las primeras semanas tras el nacimiento.
La lactancia materna exclusiva consiste en alimentar al bebé únicamente con leche materna, ya sea directamente del pecho o extraída, sin añadir ningún otro alimento o bebida, ni siquiera agua, salvo suplementos vitamínicos o medicamentos cuando están indicados. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda mantenerla de forma exclusiva durante los primeros seis meses de vida. El valor sanitario de esta práctica está ampliamente documentado.

Fuente: IHAN / Euromedia grupo
La evidencia científica internacional demuestra que la lactancia materna exclusiva reduce el riesgo de infecciones respiratorias y gastrointestinales en la infancia, disminuye la incidencia de muerte súbita del lactante y se asocia con menor probabilidad de desarrollar obesidad y diabetes tipo 2 en etapas posteriores de la vida. En las madres, la lactancia materna exclusiva se asocia con una recuperación posparto más rápida y con menor riesgo de cáncer de mama y ovario, así como de diabetes tipo 2. Además, tiene un impacto económico y sanitario relevante al reducir consultas, hospitalizaciones y consumo de medicamentos derivados de patologías prevenibles.
La experiencia previa multiplica por catorce la probabilidad de éxito
El estudio identifica como factor más determinante para mantener esta práctica nutricional al mes del nacimiento haber tenido una experiencia previa positiva. Las madres que ya habían amamantado anteriormente presentaron una probabilidad catorce veces mayor de continuar con lactancia exclusiva al mes de vida. Este hallazgo sitúa a las madres primerizas en el centro de las estrategias de apoyo, ya que constituyen el grupo con mayor vulnerabilidad ante el abandono precoz.
Más allá de la experiencia previa, el trabajo demuestra que determinados factores asistenciales pueden modificar la evolución de la lactancia. Adelantar la primera visita en Atención Primaria (AP) a los primeros siete días de vida se asocia con mayor probabilidad de mantener la lactancia exclusiva. También influye de forma protectora haber tenido contacto previo con la matrona y recibir indicación hospitalaria de revisión en la primera semana. Los autores destacan que estos elementos dependen directamente de la organización sanitaria y de la coordinación entre hospital y AP, lo que abre una vía clara de mejora estructural.
El trabajo se desarrolló como estudio prospectivo, observacional y analítico a través de una red pediátrica española. La comparación longitudinal entre 2014 y 2024 y la aplicación de modelos multivariantes refuerzan la solidez de los resultados y permiten identificar factores independientes asociados al mantenimiento de la lactancia. Los investigadores concluyen que el descenso observado no es irreversible, pero requiere intervenciones dirigidas a determinantes modificables del sistema sanitario y a grupos especialmente vulnerables.
Los resultados de este trabajo han sido presentados con motivo del XIII Congreso Español de Lactancia Materna, celebrado esta semana en Sevilla bajo la organización de la Iniciativa para la Humanización de la Asistencia al Nacimiento y la Lactancia (IHAN).

El Parlamento de Andalucía acoge hasta el próximo día 11 de marzo una exposición fotográfica dedicada a la lactancia materna
Fuente: IHAN / Euromedia grupo




