Redacción Farmacosalud.com
El primer consenso para el abordaje del dolor neuropático periférico oncológico es un documento de carácter multidisciplinar que hace un “especial énfasis en el abordaje del dolor neuropático debido a iatrogenia”, señala la Dra. Concha Pérez, jefa de la Unidad del Dolor del Hospital Universitario de la Princesa (Madrid).
En el caso del dolor neuropático oncológico, el abordaje es diferente dependiendo de la causa del trastorno. Si la causa radica en el crecimiento del tumor, actualmente sí están establecidos los tratamientos más adecuados, siendo éstos los opioides como piedra angular y los coanalgésicos y las técnicas intervencionistas de apoyo. Frente a esto, hay dos tipos de dolor neuropático oncológico muy frecuentes que son, especialmente, los debidos a efectos secundarios del tratamiento, como el dolor postquirúrgico o la neuropatía inducida por quimioterapia (los denominados iatrogénicos), y los que se producen en el transcurso de la enfermedad, pero no por ella, por ejemplo una neuralgia postherpética. “En este caso las guías clínicas de abordaje no están tan definidas y este es el primer consenso que se realiza para poder crear una guía de abordaje que se base en la evidencia (frecuentemente escasa en esta patología) y la experiencia práctica”, explica la especialista.

Dra. Concha Pérez
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Aunque el consenso aún no está publicado ni finalizado, Pérez ha adelantado algunas de sus directrices para www.farmacosalud.com. Por ejemplo, “respecto a las conclusiones, no están analizados los datos pero sí sabemos que hay consenso en la importancia de un diagnóstico y tratamiento precoz, la necesidad de pensar en los mecanismos fisiopatológicos a la hora de instaurar el tratamiento, y la necesidad también de asociar diferentes dianas (orales y tópicas) en muchos de estos pacientes”, remarca la experta. El nuevo documento es un paso más de la colaboración SEOM-SED (Sociedad Española de Oncología Médica y Sociedad Española del Dolor, respectivamente) para mejorar el abordaje del dolor oncológico en España, colaboración que comenzó con la Guía GADO (Guía de Abordaje del Dolor Oncológico)[1] y que ahora, además de otros proyectos, ha dado lugar al consenso sobre dolor neuropático periférico oncológico. La Guía GADO contó con la participación de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL) y la Sociedad Española de Oncología Radioterápica (SEOR).
Un dolor “tremendamente complejo”
La Dra. Pérez ha sido uno de los coordinadores científicos de una reunión de expertos centrada en el abordaje del Dolor Neuropático Periférico Oncológico. El encuentro científico, que se ha celebrado recientemente bajo la organización de la compañía Grünenthal, ha reunido a más de un centenar y medio de profesionales sanitarios, en su mayoría especialistas en Oncología Médica, en Unidades de Dolor y enfermeros de ambas especialidades. La nueva guía establece unas líneas de abordaje basadas en la evidencia como primera opción y en la práctica clínica, para establecer un marco que permita un diagnóstico, evaluación y tratamiento del dolor neuropático oncológico.
“El dolor neuropático oncológico es una consecuencia directa de una lesión o enfermedad que afecta al sistema somatosensorial. Afecta a la capacidad funcional y a la calidad de vida de los supervivientes al cáncer, y es tremendamente complejo, implicando distintas dianas terapéuticas”, explica a través de un comunicado Pérez. “La falta de estudios en esta materia y el infradiagnóstico de los pacientes que sufren esta dolencia en España explican que las cifras de prevalencia oscilen entre un 20 y un 39,7%”, apunta el Dr. Juan Antonio Virizuela, jefe del servicio de Oncología Médica del Hospital QuirónSalud Sagrado Corazón, oncólogo Médico del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla, y coordinador científico de la reunión.

Un momento de la reunión de expertos
Fuente: Grünenthal / Berbés
A nivel mundial, se estima que afecta a 26 millones de pacientes de los que la mitad no logra un alivio adecuado debido a que se someten a tratamientos o medicación inadecuadas o a dosis infraterapéuticas. Según la Dra. Pérez, las principales causas del abordaje incorrecto se centran en "un diagnóstico inadecuado, tratamientos específicos de dolor neuropático que frecuentemente se dan en dosis infraterapéuticas, problemas de tolerancia o el desconocimiento de que, en muchas ocasiones, se precisa la asociación de distintas dianas terapéuticas, y los tratamientos que cubren estas dianas son empleados con poca frecuencia”. En este sentido, la especialista señala que su utilización conjunta con otros tratamientos más estandarizados “probablemente permitiría un aumento del porcentaje de respondedores".
Consecuencias en el funcionamiento cognitivo, físico y social
Con el fin de actualizar los conocimientos sobre dolor neuropático en pacientes oncológicos, los profesionales sanitarios reunidos en el encuentro han debatido sobre los retos asistenciales. Virizuela subraya que el dolor neuropático periférico, en muchos casos, se trata como dolor somático o visceral con tratamientos basados en antiinflamatorios y analgésicos de diferentes niveles: “Este dolor requiere de una evaluación y diagnóstico etiológico adecuado y distintas dianas terapéuticas como con analgésicos y coadyuvantes”.
Los pacientes oncológicos que sufren esta dolencia presentan un funcionamiento cognitivo, físico y social más pobre que los pacientes sin rasgos de este dolor, lo que genera un mayor impacto en su vida diaria, tal y como destaca el Dr. Virizuela. Por este motivo, el facultativo hace hincapié en la importancia de la formación de los profesionales para lograr un diagnóstico precoz y ofrecer un tratamiento específico, al tiempo que resalta la relevancia del trabajo coordinado entre múltiples disciplinas: “Se podría decir que hay diferentes directores de orquesta que dependerán del tipo de dolor y del momento evolutivo, siendo imprescindible establecer un marco de colaboración con otras disciplinas como las Unidades de Dolor”.

Un momento de la reunión de expertos
Fuente: Grünenthal / Berbés
En la misma línea se ha mostrado la enfermera María José de la Fuente, de la Unidad de Dolor de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid y coordinadora científica en la reunión de expertos de Enfermería, quien señala que la Enfermería tiene un papel fundamental en el acompañamiento y alivio del estrés, así como en la aplicación del tratamiento y la detección de posibles complicaciones. En su opinión, es de vital importancia disponer de protocolos específicos para este tipo de patologías en las Unidades de Dolor y que éstos sean de fácil acceso para los profesionales sanitarios. “La formación de los profesionales es una parte fundamental -afirma De la Fuente-. El dolor debe tratarse como signo objetivo y no como síntoma que dependa de las particularidades subjetivas de cada individuo. Además, me parece importante trabajar la empatía para que los pacientes no se sientan juzgados. La humanización en el tratamiento y en los cuidados debe estar siempre presente”.
En este sentido, la Dra. Pérez defiende la necesidad de establecer un marco de trabajo tanto a nivel institucional como a nivel más individual intrahospitalario: "En este marco de trabajo se establecerían, entre otros aspectos, la implantación de comités de dolor oncológico, la creación de protocolos de derivación y abordaje, la existencia de al menos un centro de referencia por comunidad para técnicas complejas, la priorización de las listas de espera de estos pacientes, la coordinación de las visitas de los mismos (de tal manera que se eviten visitas innecesarias a los hospitales) y acercar las Unidades de Dolor a los Servicios de Oncología”.
El nacimiento del nuevo consenso supondrá un avance muy importante en el abordaje de los pacientes oncológicos con dolor y, por tanto, una mejora significativa en su calidad de vida.
Referencias
1. Pérez Hernández C., Alonso Babarro A., Ramos Aguerri A., et al. SECPAL, SEOM, SED. SEOR. ‘GADO. Guía para el abordaje interdisciplinar del dolor oncológico’. Grünenthal