Redacción Farmacosalud.com
Los profesionales sanitarios implicados en la atención y tratamiento de la Enfermedad Renal Crónica (ERC) en España, representados por la Sociedad Española de Nefrología (S.E.N.) y la Sociedad Española de Enfermería Nefrológica (SEDEN), y los enfermos renales, representados por la Federación Nacional de Asociaciones de Pacientes Renales ALCER, aplauden la aprobación por parte del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (CISNS) del ‘Documento para el abordaje de la ERC’, un consenso que establece la hoja de ruta para el periodo 2025-2028 en el ámbito de esta patología. Uno de los protocolos destacados del documento es el que prioriza la realización de cribados anuales en mayores de 60 años de edad y en pacientes de riesgo por estar sufriendo otras afecciones.
El nuevo consenso se enmarca en el desarrollo de la Estrategia para el Abordaje de la Cronicidad del Ministerio de Sanidad, en el que la ERC se incluyó como problema de salud prioritario y prevalente en territorio español. La elaboración del documento ha sido fruto del trabajo entre personal sanitario, sociedades científicas (S.E.N. y SEDEN), asociaciones de pacientes (ALCER) y comunidades autónomas con el Ministerio, entidades y organismos que tratan de impulsar un modelo asistencial más proactivo, coordinado y centrado en la persona. Con todo ello se busca favorecer el diagnóstico precoz y un abordaje integral que contribuya a mejorar la calidad de vida de los enfermos renales y optimizar los recursos del sistema sanitario.

Autor/a: duiwoy
Fuente: depositphotos.com
Continuidad asistencial y coordinación entre niveles
El presidente de la Sociedad Española de Nefrología (S.E.N), Emilio Sánchez, valora de forma muy positiva este hito y señala que los objetivos prioritarios de este consenso es mejorar la prevención, la detección precoz y el tratamiento temprano de la ERC cuando aún es posible revertir el daño renal o retrasar su progresión.
Profesionales sanitarios y pacientes renales han valorado igualmente que el documento impulse la continuidad asistencial y la coordinación entre niveles -especialmente el trabajo con los médicos de Atención Primaria y el resto de especialistas que tratan dolencias crónicas estrechamente relacionadas con la enfermedad renal como las cardiovasculares, diabetes u obesidad-, así como la equidad y el protagonismo de pacientes y personas cuidadoras. El fin último de la nueva estrategia es incorporar una perspectiva de abordaje integral de las patologías crónicas que combine la realización de tareas de promoción, prevención, diagnóstico precoz, tratamiento, seguimiento y rehabilitación.
“Con este documento de consenso a nivel nacional se garantiza la aplicación y adaptación de esta nueva estrategia de la ERC a las diferentes realidades de las comunidades y regiones de España, lo que es, sin duda, una gran noticia para que la asistencia sanitaria, y especialmente la prevención y la detección precoz de la ERC, dé un gran salto y contribuya a frenar el crecimiento que esta patología ha experimentado en los últimos años en territorio español y en todo el mundo”, afirma Sánchez.
4 grandes ejes de actuación
Precisamente, hace unos meses la Organización Mundial de la Salud (OMS) aprobó en su 78º Asamblea una resolución histórica para priorizar la salud renal en su agenda global de cara a los próximos años, lo que también ha supuesto por primera vez el reconocimiento de la ERC como un problema creciente de Salud Pública en todo el mundo. A esta problemática se le suma la carga económica y social que dicha afección supone para los sistemas de salud y para las personas que viven con ERC.

Autor/a: JoPanuwatD
Fuente: depositphotos.com
El consenso para el abordaje de la ERC aprobado por el CISNS establece medidas concretas para mejorar y transformar la atención sanitaria en 4 ejes fundamentales:
1. Detección precoz en población de riesgo: se priorizará el cribado anual (mediante análisis de sangre y orina) en personas mayores de 60 años y en pacientes con factores de riesgo como hipertensión, diabetes, obesidad o enfermedades cardiovasculares
2. Mejor coordinación asistencial: se definen criterios claros para la derivación de pacientes desde Atención Primaria a especialistas (Nefrología, Medicina Interna o Geriatría), y se apuesta por potenciar las e-consultas para reducir los tiempos de espera.
3. Tecnología al servicio del paciente: se integrarán sistemas de alerta automática en las historias clínicas electrónicas para ayudar a los médicos a identificar casos de riesgo y ajustar las dosis de los medicamentos según la función renal de cada persona.
4. Fomento del autocuidado: se impulsarán programas educativos, fomento del autocuidado y la toma de decisiones compartida, involucrando activamente a las asociaciones de pacientes. Adquiere especial importancia la actividad de enfermería nefrológica en este ámbito, así como en la ayuda en la toma de decisiones y entrenamiento y seguimiento de enfermos en tratamiento de diálisis con técnicas domiciliarias.
La epidemia silenciosa de la ERC
La ERC, aun siendo una de las enfermedades más desconocidas por la población en general, tiene un elevado impacto sociosanitario y en la calidad de vida de los pacientes, debido en parte a que sus síntomas son poco reconocibles en los estadios iniciales de la afección, lo que dificulta su diagnóstico precoz y tratamiento. Es una patología silente que se manifiesta mayoritariamente en estadios avanzados, cuando ya se necesita prácticamente un Tratamiento Renal Sustitutivo (TRS) que reemplace la función renal, es decir, diálisis o trasplante.

Autor/a: PicsFive
Fuente: depositphotos.com
En España se estima que la ERC que afecta ya al 15% de la población, en cualquier estadio de la enfermedad e incluyendo a las personas sin diagnosticar. Además, la prevalencia del TRS, es decir, el número de personas que están en procedimiento dialítico o injerto, ha aumentado un 30% en la última década, siendo ya 68.403 los sujetos que están en TRS. Además, un total de 7.300 personas iniciaron TRS a lo largo del último año en España, un 25% de ellos a causa de la diabetes. O lo que es lo mismo, cada 75 minutos un individuo entra en un programa de diálisis y/o recibe un trasplante renal. Además, la mortalidad por ERC ha crecido significativamente en los últimos años: de seguir su ritmo de crecimiento, se convertirá en la 5ª causa de defunción en territorio español en 2040 y en la 3ª en Europa en 2050.
Conocida como la ‘epidemia silenciosa’, esta enfermedad tiene una tasa de infradiagnóstico de más del 40%, mientras que su crecimiento se relaciona con factores de riesgo como la diabetes y la afección cardiovascular (responsables del 40% de los casos), la obesidad, la hipertensión arterial o el tabaquismo, que en su mayoría podrían evitarse o prevenirse. De ahí que los especialistas sanitarios y los enfermos incidan en la necesidad de la prevención primaria, enfocada a promover un estilo vida saludable, cese del hábito tabáquico, control de la obesidad y realización de ejercicio físico. E, igualmente, pretenden potenciar la prevención secundaria mediante la detección precoz de la enfermedad renal y su tratamiento temprano como estrategia para disminuir su progresión y complicaciones.
Esta detección precoz y tratamiento temprano del deterioro de la función renal puede retrasar hasta en 20 años el ingreso en diálisis o trasplante, “algo que se puede realizar con un sencillo test de sangre y orina para medir la creatinina (filtrado glomerular) y albúmina, y que ahora se irá implantando en todas las comunidades de España para así poder actuar en los primeros estadios de la ERC y frenar el avance de la enfermedad”, añade el presidente de la S.E.N.




