Redacción Farmacosalud.com
El trabajo a turnos afecta a casi una cuarta parte de la población trabajadora en España (23%), lo que conlleva un impacto directo en la salud, la seguridad laboral y la conciliación social y familiar. Su prevalencia sigue creciendo por las demandas de la economía global y la necesidad de servicios continuos y permanentes. Sin embargo, esta organización del tiempo laboral, imprescindible en sectores como la sanidad, el transporte, la seguridad o la industria, constituye uno de los principales determinantes de la falta de sueño. Además, menos del 3% de los empleados nocturnos consiguen ajustar sus ritmos circadianos y, por si todo esto fuera poco, el 20% de los trabajadores a turnos utiliza hipnóticos para dormir y el 25% recurren al tabaco como estimulante. Lejos de mejorar el rendimiento, este consumo puede alterar aún más el sueño y elevar el riesgo de agotamiento crónico1-3.

Dr. Juan Carlos Rueda
Fuente: AEEMT / Alianza por el Sueño / Cícero Comunicación
Ante esta realidad, la Asociación Española de Especialistas en Medicina del Trabajo (AEEMT) y la Alianza por el Sueño publican el documento ‘La turnicidad y el cuidado del sueño: un reto común entre salud pública y salud laboral’, una guía que aborda las diferentes consecuencias que supone el trabajo a turnos en la calidad del sueño de los empleados con horarios rotativos. Además, también incluye diferentes medidas organizativas e individuales para facilitar la adaptación al trabajo a turnos con el objetivo de mantener una higiene del sueño adecuada.
“El trabajo a turnos exige respuestas urgentes desde las políticas públicas”
Según el Dr. Juan Carlos Rueda, presidente de AEEMT y miembro del Grupo de Economía y Empresa de la Alianza por el Sueño, “el trabajo a turnos se ha convertido en una realidad creciente e inevitable que exige respuestas urgentes desde las políticas públicas, la prevención de riesgos laborales y la cultura organizativa. Por ello, es fundamental mejorar el control del tiempo y el uso de estos turnos para minimizar su impacto en la salud, la seguridad y el rendimiento de los trabajadores, teniendo en cuenta que el sueño es un factor que interviene directamente en el desempeño laboral”.
Los efectos del trabajo a turnos sobre la salud no se limitan al cansancio, ya que la falta de sueño también genera repercusiones profundas en las distintas facetas diarias de cada persona. Sin ir más lejos, diversos estudios señalan una mayor incidencia de enfermedades cardiovasculares en personas con sueño irregular o deficiente. El impacto en la salud mental también es notable, puesto que la mala calidad de sueño puede ocasionar trastornos como ansiedad, depresión, fatiga, estrés, burnout e incluso ideación suicida. De hecho, los operarios a turnos presentan un 40% más de riesgo de sufrir depresión4-6.
Repercusiones en la seguridad y productividad laborales
Por otro lado, el descanso deficiente también repercute en la seguridad laboral y en la productividad de los empleados con horarios rotativos. El riesgo de accidente se incrementa un 30% en el turno nocturno en comparación con el turno de día, especialmente tras tres turnos nocturnos consecutivos7. Además, menos del 3% de los trabajadores nocturnos consiguen ajustar sus ritmos circadianos, lo que explica la persistencia del deterioro del sueño y sus consecuencias.

Dra. Carmen Bellido
Fuente: AEEMT / Alianza por el Sueño / Cícero Comunicación
Asimismo, el deficiente descanso, el consumo de sustancias para mantenerse despierto o inducir al sueño y la fatiga acumulada afectan directamente al desempeño laboral, aumentando la tasa de errores, disminuyendo la eficiencia e incrementando las bajas laborales por enfermedad, cuya media es superior entre los trabajadores a turnos respecto a los trabajadores con horario regular5. En este sentido, el 20% de los trabajadores con horarios rotativos utiliza hipnóticos para dormir y el 25% recurre al tabaco como estimulante. Lejos de mejorar el rendimiento, este consumo puede alterar aún más el sueño y elevar el riesgo de agotamiento crónico.
Otro de los principales efectos del trabajo a turnos es la dificultad para conciliar la vida laboral con la vida familiar. Los horarios desalineados con los del resto del núcleo familiar reducen el tiempo compartido, dificultan la organización de rutinas estables y provocan un desgaste progresivo en las relaciones personales. Esta desconexión puede traducirse en falta de comunicación con la pareja, disminución de la intimidad emocional y aumento de la irritabilidad y estrés dentro del entorno doméstico8.
Diseño de buenas prácticas laborales
“El sueño es una de las facetas más perjudicadas de los trabajadores a turnos y ello influye en la energía, el estado de ánimo, la concentración e incluso la vida familiar y social. Este desajuste de los ritmos naturales puede aumentar la fatiga, el estrés y el riesgo de problemas físicos y emocionales a largo plazo. Aunque no es posible eliminar por completo estos efectos, existen medidas sencillas que pueden ayudar a mitigarlos y favorecer nuestra higiene del sueño”, afirma la Dra. Carmen Bellido, coordinadora del Servicio de Prevención de Riesgos Laborales en el Hospital de Castellón y coordinadora del Grupo de Economía y Empresa de la Alianza por el Sueño.
Las distintas organizaciones y empresas juegan un papel fundamental para minimizar el impacto de los horarios rotativos través de políticas y acciones que prioricen el bienestar y el descanso de sus empleados. Más allá de la legislación vigente, hay una serie de buenas prácticas en el diseño de la estructura del trabajo a turnos que pueden reducir los efectos que produce en el sueño y en la salud.
Algunas de las recomendaciones que recoge la guía son la planificación de turnos en función de las características individuales de cada empleado, un diseño equilibrado de horarios y rotaciones -limitando los turnos consecutivos de noche-, la disponibilidad de espacios de descanso adecuados en las instalaciones o la creación de programas de bienestar que fomenten la concienciación sobre la higiene del sueño y la salud mental, entre otras medidas. Junto a ello, los propios trabajadores con horarios cambiantes también deben tener en cuenta sus responsabilidades individuales respecto a la salud. La recuperación tras una jornada de trabajo a turnos requiere un enfoque individualizado que no sólo implique a las organizaciones, sino también a los propios trabajadores, sus familias y la sociedad en general.

Fuente: https://alianzasueno.com
Cuidar la alimentación, no practicar actividad física muy intensa antes de conciliar el sueño…
Mantener horarios regulares de sueño cada día, evitar el uso de dispositivos electrónicos en los momentos previos al sueño, cuidar la alimentación, no practicar actividad física muy intensa antes de conciliar el sueño y, por supuesto, acudir a un profesional sanitario en caso de dificultades persistentes para mantener el descanso, son algunas de las recomendaciones establecidas que se extienden a los empleados a turnos y a toda la población.
Trabajar con horarios rotativos constituye una de las principales causas de alteración del sueño en los operarios, siendo el insomnio el síntoma más frecuente que se presenta. Además, se estima que en España cerca del 48% de los adultos tiene un sueño no reparador y más de 4 millones sufren algún trastorno del descanso, aunque únicamente un 10% de los casos están correctamente diagnosticados5,9.
Teniendo en cuenta a los empleados, el impacto sobre la salud varía en función del tipo de turno. Aquellos que trabajan en turnos diurnos tienen los mejores niveles de salud circadiana. Le siguen quienes realizan turnos rotatorios rápidos, y, en un lugar intermedio, quienes alternan turnos de mañana, tarde y noche. Sin embargo, los trabajadores en turno nocturno fijo son quienes presentan los peores indicadores de salud en esta escala. Por ello, muchas personas que realizan turnos nocturnos o rotatorios desarrollan síntomas similares a los del jet lag: fatiga, insomnio, somnolencia diurna, problemas digestivos e irritabilidad10. De manera que dormir de manera adecuada constituye un verdadero desafío para los trabajadores a turnos.
Guía para dormir sin pastillas
Por otro lado, el Consejo General de la Psicología de España ha acogido la presentación de la ‘Guía práctica de Terapia Cognitivo-Conductual para el insomnio crónico’, un documento que sitúa la intervención psicológica como tratamiento de primera línea para este trastorno. El insomnio es uno de los trastornos del sueño más frecuentes en la población y puede tener un impacto significativo en la salud física, el bienestar psicológico y el funcionamiento diario. En territorio español, afecta al 14% de la población adulta. En población infantil, la prevalencia alcanza el 30% entre los 6 meses y los 5 años de edad, siendo del 9,9% en adolescentes.
La guía, impulsada por la Alianza por el Sueño y elaborada por un equipo multidisciplinar de expertos de la Psicología, Medicina del Sueño, Psiquiatría y Atención Primaria, propone un cambio en el abordaje del insomnio, priorizando intervenciones basadas en la evidencia frente al uso prolongado de fármacos. En concreto, la terapia cognitivo-conductual para el insomnio (TCC-I) se postula como una herramienta eficaz para actuar sobre los factores que mantienen el problema, más allá del alivio sintomático.
El Dr. Egea, reelegido presidente de FESMES
A todo esto, la Federación Española de Sociedades de Medicina del Sueño (FESMES) ha reelegido por unanimidad al Dr. Carlos Egea, coordinador del Grupo Sanitario de la Alianza por el Sueño, como presidente de la Federación, de la que forman parte once sociedades científicas y médicas.

Dr. Carlos Egea
Fuente: FESMES / Cícero Comunicación
“Siento una gratitud profunda y, sobre todo, una responsabilidad inmensa. Represento la voz de todas las sociedades del sueño. Seguir al frente de FESMES representa el compromiso de terminar lo que empezamos: elevar la medicina del sueño al lugar que le corresponde dentro del sistema nacional de salud”, manifiesta Egea.
Referencias
1. Folkard S. Do permanent night workers show circadian adjustment? A review based on the endogenous melatonin rhythm. Chronobiol Int. 2008;25(2):215–24.
2. Ogeil RP, Barger LK, Lockley SW, et al. Cross-sectional analysis of sleep-promoting and wake-promoting drug use on health, fatigue-related error, and near-crashes in police officers. BMJ Open. 2018 Sep 19;8(9):e022041.
3. Instituto del Sueño. Salud y trabajo por turnos [Internet]. Madrid: Instituto del Sueño; 2024 [citado 2025 feb 12]. Disponible en: https://www.iis.es/salud-y-trabajo-por-turnos/
4. Huang T, Mariani S, Redline S. Sleep irregularity and risk of cardiovascular events: the Multi-Ethnic Study of Atherosclerosis. J Am Coll Cardiol. 2020 Mar 10;75(9):991–9.
5. Booker LA, Sletten TL, Alvaro PK, et al. Exploring the associations between shift work disorder, depression, anxiety and sick leave taken among nurses. J Sleep Res. 2020 Jun;29(3):e12872.
6. Khan WAA, Conduit R, et al. The relationship between shift-work, sleep, and mental health among paramedics in Australia. Sleep Health. 2020 Jun;6(3):330–7.
7. Fischer D, Lombardi DA, Folkard S, et al. Updating the “Risk Index”: A systematic review and meta-analysis of occupational injuries and work schedule characteristics. Chronobiol Int. 2017;34(10):1423–38.
8. Strzemecka J, Pencuła M, Owoc A, et al. The factor harmful to the quality of human life—shift-work. Ann Agric Environ Med. 2013;20(2):298–300.
9. Vega-Escaño J, Porcel-Gálvez AM, Barrientos-Trigo S, et al. La turnicidad como factor determinante en la aparición de insomnio en población laboral: revisión sistemática. Rev Esp Salud Publica. 2020 jul 14;94:e202007047.
10. Sociedad Española de Neurología (SEN). El 48% de la población adulta española y el 25% de la población infantil no tiene un sueño de calidad. [Internet]. Madrid: SEN; 2024 [citado 2025 feb 12].




