Redacción Farmacosalud.com
En España, los problemas del sueño representan un grave problema de salud pública, puesto que el 43,3% de los españoles padece algún síntoma de insomnio y, según datos de un estudio de la Sociedad Española de Sueño (SES), un 14% de la población adulta española sufre insomnio crónico, lo que supone un desgaste en la salud física, mental, social y laboral de quien lo sufre. Ante esta realidad, la Terapia Cognitivo-Conductual para el Insomnio (TCC-I) aparece como la intervención de elección para el tratamiento de esta patología.
En ese sentido, coincidiendo con la celebración de la XXXIV Reunión Anual de la SES, celebrada recientemente en Granada, esta sociedad científica y la Alianza por el Sueño han presentado la ‘Guía Práctica de Terapia Cognitivo-Conductual para el Insomnio (TCC-I)’, un consenso práctico esencial para promover el manejo del insomnio de manera apropiada desde el inicio de la práctica clínica.

Acto de presentación de la guía
Fuente: SES / Alianza por el Sueño / Docor Comunicación / Cícero Comunicación
La TCC-I, consolidada como tratamiento de primera línea frente al insomnio crónico
Impulsada también por la Asociación Española de Especialistas en Medicina del Trabajo (AEEMT) y el Consejo General de la Psicología en España (COP), la nueva guía pretende facilitar una intervención rigurosa, segura y ajustada a la realidad clínica, promoviendo una atención integral y de calidad a las personas con insomnio crónico. “El insomnio es uno de los trastornos de salud más prevalentes y con mayor impacto funcional en la población adulta. Ante ello, esta guía está orientada a contribuir a la reducción de su infradiagnóstico y a la limitación de su habitual abordaje, predominantemente farmacológico, muchas veces prolongado en el tiempo y no exento de riesgos”, afirma la Dra. Odile Romero, miembro del grupo de trabajo de Insomnio de la SES y coordinadora del Grupo Sanitario de la Alianza por el Sueño.
En las últimas décadas, la evidencia científica ha consolidado a la Terapia Cognitivo-Conductual para el Insomnio (TCC-I) como tratamiento de primera línea frente al insomnio crónico por su eficacia, seguridad y capacidad a la hora de restaurar la autorregulación del sueño de manera natural. De hecho, las principales guías internacionales recomiendan priorizar esta intervención frente al tratamiento farmacológico, reservando este último para situaciones específicas y bien delimitadas.
De 4 a 8 sesiones terapéuticas
Para lograrlo, la TCC-I se dirige a los factores que mantienen el problema, en lugar de limitarse únicamente a tratar los síntomas. Esta terapia se basa en una intervención estructurada, generalmente de 4 a 8 sesiones, en la que se combinan estrategias de conducta, cognitivas y psicoeducativas adaptadas a cada paciente. Sin embargo, la disponibilidad real de TCC-I en la práctica clínica continúa siendo limitada, mientras que su implementación presenta importantes desafíos organizativos y formativos.

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En relación a ello, la Dra. Romero, coautora del documento, puntualiza que la aplicación adecuada de la TCC-I requiere de “una formación específica, competencias clínicas bien definidas y una integración adecuada en los distintos niveles asistenciales”. Además, según la coordinadora de la Unidad del Sueño en el Hospital Vall d'Hebron y el Hospital Quirónsalud de Barcelona, la creación de esta guía también tiene en cuenta la búsqueda de sostenibilidad y prevención en el sistema sanitario, “dos cuestiones fundamentales para favorecer un modelo de atención más eficiente y seguro para los pacientes”.
Precisamente, la prevención en materia de insomnio es una cuestión primordial, ya que la puesta en práctica de hábitos saludables permite reducir el riesgo de aparición de este trastorno del sueño. Por ello, la TCC-I pone el foco en la remisión sostenida de los síntomas relacionados con el insomnio frente al uso prolongado de hipnóticos como tratamiento, fármacos que alteran la arquitectura del sueño y cuyo uso sostenido en el tiempo conlleva consecuencias negativas, como el deterioro de la memoria y la atención, mayor riesgo de caídas (especialmente en personas mayores), accidentes de tráfico, dependencia y adicción1. Además, esta necesidad de prevención adquiere una especial relevancia en el sistema sanitario español, debido a que España es el país con mayor consumo de benzodiacepinas en el mundo.
El sueño es una cuestión que afecta a todas las esferas de nuestra vida y que determina nuestro bienestar físico y mental. De esta manera, es imprescindible abordar el insomnio no sólo como un síntoma aislado, sino también como un trastorno con implicaciones sistémicas y organizacionales, con el fin de permitir avanzar hacia un modelo asistencial más preventivo, racional y sostenible.
Por tanto, el cuidado del sueño no únicamente depende de la acción de un profesional concreto, sino que también requiere la implicación coordinada de distintas disciplinas dentro del ámbito sanitario. Solo a través de esta colaboración se pueden integrar conocimientos, técnicas y estrategias complementarias que permitan abordar de manera completa los factores que afectan al sueño, fomentar la prevención de trastornos y ofrecer intervenciones seguras y efectivas centradas en el bienestar del paciente.
Creado el ‘Banco Nacional del Sueño’

Fuente: Alianza por el Sueño / Cícero Comunicación
Por otro lado, y con motivo del Día Mundial del Sueño (13 de marzo), nace el ‘Banco Nacional del Sueño’ con el objetivo de poner de manifiesto ante todos los ciudadanos el grave problema económico y de salud pública que provoca el insomnio. Esta campaña, creada por la Alianza por el Sueño, pretende concienciar sobre las distintas consecuencias derivadas de la mala calidad del descanso nocturno por afectar directamente a diferentes ámbitos de la economía española, más allá del deterioro en la calidad de vida de las personas que sufren los síntomas propios del insomnio.
Sin ir más lejos, en España se pierden cada año aproximadamente 12.000 millones de euros (el 0,82% del PIB) por la caída de productividad derivada de los problemas para dormir, según el instituto RAND Europe, lo que demuestra que la falta de sueño incide negativamente más allá del bienestar físico y mental de la población.
Referencias
1. Roncero C, Armenteros L, Bellido-Cambrón C, et al. Benzodiazepine use in Spain: risks and perspectives on the current situation and proposals for their rational use. Front Pharmacol. 2025 May 20;16:1547488.




