Redacción Farmacosalud.com
El papel de la salud laboral en la detección, a través de reconocimientos médicos, del exceso severo de peso es ‘muy importante’, puesto que muchas personas acuden a sus facultativos de trabajo ‘como primer encuentro con un médico, y éstos pueden a su vez derivar a estos pacientes al médico o enfermera de familia correspondiente. Además, en el lugar de trabajo pueden generarse intervenciones relacionadas con programas de prevención y promoción de hábitos de vida saludables’, según se desprende de la nueva hoja de ruta del grupo multidisciplinar ConCiencia en Obesidad. De acuerdo con dicho consenso, el entorno de salud laboral es uno de los ámbitos en los que ‘la heterogeneidad en los protocolos y recursos disponibles plantea un importante margen de mejora en la coordinación de acciones. Incluir estos espacios en el diseño de estrategias puede reforzar la coherencia del abordaje global de la obesidad’.
En el documento ‘ConCiencia en obesidad: hacia un cambio de paradigma basado en la evidencia’ también se apunta que ‘la creciente prevalencia’ del exceso ponderal severo ‘exige una revisión profunda del sistema diagnóstico que se utiliza actualmente. Durante décadas, el Índice de Masa Corporal (IMC) ha sido la herramienta de referencia: un parámetro fácil de calcular, accesible y útil como lenguaje común entre profesionales’. No obstante, y por más que el IMC siga teniendo un valor orientativo, ‘no debería ser el único criterio de evaluación. Su carácter generalista impide captar la diversidad y gravedad real de cada caso, ya que no traduce de forma precisa la relación entre masa corporal y salud’.

Fuente: ConCiencia en Obesidad / Harmon
‘Ante esta realidad, sumar nuevos parámetros que reflejen de forma más precisa la condición física y metabólica del paciente’ daría la oportunidad de realizar ‘una valoración más personalizada y ajustada a la realidad de cada individuo’. Uno de los indicadores propuestos se centra en la bioimpedancia eléctrica (BIA), que ‘es una técnica no invasiva que permite estimar la composición corporal, incluido el porcentaje de masa grasa, masa magra y agua corporal total’. Esta metodología posibilita ‘diferenciar, por ejemplo, a una persona con obesidad, pero metabólicamente sana, de otra con un mayor riesgo cardiometabólico, o detectar situaciones de riesgo en personas con un peso normativo pero con un porcentaje elevado de grasa corporal’.
En pro de la desestigmatización
En líneas generales, la nueva hoja de ruta aboga por un cambio de paradigma basado en la evidencia científica, la desestigmatización y la mejora del modelo asistencial. La iniciativa, que busca situar la obesidad en el centro de las políticas de salud pública, cuenta con el impulso de la compañía Boehringer Ingelheim y el aval de más de una decena de sociedades científicas y asociaciones de pacientes.
Desde ConCiencia en Obesidad se recuerda que la prevalencia del exceso severo de peso en España continúa en aumento y que, de no actuar, podría alcanzar el 37% de la población adulta en 2035. El documento elaborado por el comité de expertos establece que una parte significativa de los obesos desarrollan comorbilidades crónicas que afectan distintos sistemas del organismo: hasta un 75% presentan esteatosis hepática, un 60,5% dislipemia, un 6,9% enfermedad cardiovascular y un 34% esteatohepatitis hepática metabólica (MASH)1-4.
La Dra. Irene Bretón, facultativa endocrina y directora de ConCiencia en Obesidad, hace hincapié en el papel central del estigma como barrera para la prevención, el diagnóstico y el tratamiento5, en tanto que “la obesidad sigue comunicándose desde narrativas simplistas que culpabilizan a las personas", lo que les dificulta pedir ayuda. "Es imprescindible un cambio que trate a la obesidad como lo que es: una enfermedad crónica, multifactorial y con derecho a un abordaje clínico completo”, remarca.
Bretón destaca, además, la importancia de reforzar la formación de profesionales sanitarios, periodistas y creadores de contenidos: “la evidencia científica debe guiar tanto la práctica clínica como la comunicación pública. Solo así podremos combatir la desinformación y construir un entorno más respetuoso y eficaz”.
Plan Nacional de Abordaje Integral de la Obesidad
“Cuando hablamos de obesidad, no podemos limitarnos a su dimensión física, pues el estigma, la culpabilización y los prejuicios sociales generan un impacto psicológico profundo en quienes viven con esta afección”, sostiene por su parte el Dr. Javier García Alegría, médico internista y miembro portavoz de ConCiencia. El nuevo documento señala que la información sobre el exceso severo de peso suele ser tratada como contenido aspiracional, sin una mirada clínica, lo que contribuye a reforzar estereotipos y a que “muchas personas se sientan avergonzadas o desmotivadas a la hora de buscar ayuda”, sostiene García Alegría.
Para este experto, la hoja de ruta presentada “pone sobre la mesa la necesidad de un Plan Nacional de Abordaje Integral de la Obesidad que combine prevención, atención clínica, transformación de entornos y lucha contra el estigma”.

Autor/a: Nomadsoul1
Fuente: depositphotos.com
Decálogo de medidas
El consenso recoge un decálogo de medidas que abordan desde la definición clínica de la obesidad hasta la reorganización del modelo asistencial. Además, reclama el reconocimiento político e institucional de la obesidad como enfermedad crónica y la incorporación de la voz de quienes viven con ella en el diseño de políticas públicas. También aboga por una ruta asistencial clara y multidisciplinar, una revisión -como decíamos- del sistema diagnóstico más allá del IMC y la digitalización de los registros clínicos para favorecer el diagnóstico precoz.
Del mismo modo, se apuesta por integrar los determinantes sociales en la prevención y el abordaje, garantizar tratamientos adaptados y un acceso equitativo a terapias innovadoras, y asignar una partida presupuestaria específica para impulsar un Plan Nacional para el abordaje del exceso severo de peso.
Referencias
1. World Obesity Atlas 2023 [consultado 22 Feb 2024]. Disponible en: https://www.worldobesity.org/resources/resource-library/world-obesity-atlas-2023
2. Quek et al. Lancet Gastroenterol Hepatol 2023;8:20
3. Bae, Jay P. et al. Prevalence of Complications and Comorbidities Associated with Obesity: A Health Insurance Claims Analysis. BMC Public Health. 2025; 25:273.
4. Pantalone KM, et al. Prevalence and recognition of obesity and its associated comorbidities: cross-sectional analysis of electronic health record data from a large US integrated health system. BMJ Open.
5. S. Westbury, O. Oyebode, T. van Rens, TM Barber. Estigma de la obesidad: causas, consecuencias y posibles soluciones Curr Obes Rep, 12 (2023), pág. 10 , 10.1007/s13679-023-00495-3




