Redacción Farmacosalud.com
La hiperlaxitud articular es la condición en la que las articulaciones tienen un rango de movilidad mayor de lo normal debido a una mayor elasticidad en ligamentos, tendones y músculos. Se dice que, visualmente hablando y a ojos de los demás, la hiperlaxitud da un poco de ‘grima’ por la extrema elasticidad de quien la ostenta, de ahí que esas personas tan flexibles corran el riesgo de tener que soportar burlas, en especial en edades pediátricas. Así lo constata la Dra. Leticia del Olmo, portavoz de la Sociedad Española de Reumatología (SER-Reumatología) y reumatóloga del Hospital Universitario de Toledo: “es algo que ocurre con más frecuencia de lo que imaginamos, sobre todo en la infancia. Aunque desde el punto de vista médico hablamos de hiperlaxitud como una condición física, lo cierto es que la manera en que se percibe desde fuera puede tener un impacto emocional en la persona que la presenta, especialmente si esa elasticidad es muy evidente o llamativa”.
“En niños, por ejemplo -prosigue-, es común que compañeros de clase se sorprendan o se burlen cuando ven a alguien que puede doblarse en posturas poco habituales o hacer gestos que resultan extraños. Ese tipo de reacciones, repetidas en el tiempo, pueden generar inseguridad o vergüenza en el niño hiperlaxo, quien incluso puede evitar querer mostrar sus movimientos, lo que a la postre limita su libertad para moverse o participar en actividades físicas”. En algunos casos, puede haber consecuencias más profundas, como retraimiento social, baja autoestima o miedo a ser diferente. Esta problemática es especialmente relevante en adolescentes, una etapa en la que la aceptación del cuerpo y del grupo es tan importante.

Dra. Leticia del Olmo
Fuente: Omnicom PR Group (IMAGEN DE ARCHIVO)
“Es fundamental abordar la hiperlaxitud desde una perspectiva integral”
“Además, si a la hiperlaxitud se le suman síntomas físicos, es fácil que el niño o adolescente sienta que ‘su cuerpo no funciona como el de los demás’, y eso también puede afectar su estado de ánimo o su confianza. Por eso es fundamental abordar la hiperlaxitud desde una perspectiva integral, es decir, no sólo física, sino también emocional. Y, si es necesario, trabajar junto a otros profesionales como psicólogos o fisioterapeutas para ofrecer un apoyo completo", explica la Dra. Del Olmo.
"También es clave informar y sensibilizar en el entorno escolar, explicando que la hiperlaxitud no es algo ‘raro’ ni negativo, sino simplemente una característica más del cuerpo. Normalizarla y hablar de ella con naturalidad puede marcar una gran diferencia en cómo se vive esta condición, sobre todo en las etapas más vulnerables”, agrega desde www.farmacosalud.com la facultativa.
La hiperlaxitud articular, que es más prevalente en mujeres, se inicia habitualmente en la infancia y disminuye su frecuencia al aumentar la edad. De todos modos, hay casos en los que la elasticidad atípica persiste y se mantiene en la vida postpediátrica, tal y como certifica Del Olmo: “sí, hay personas que mantienen una elasticidad articular notable incluso en la edad adulta. Aunque la hiperlaxitud es más frecuente en la infancia y tiende a disminuir con los años (porque los tejidos se vuelven naturalmente más rígidos con la edad), hay varios factores que pueden hacer que esta condición persista. Entre ellos, se encuentran la predisposición genética, ciertas características individuales del colágeno que producen esos individuos, y también el tipo de actividad física que se realiza, dado que hay algunos deportes o disciplinas como (danza, la gimnasia, yoga…) que pueden ayudar a conservar una gran amplitud de movimiento si se practican de forma constante”.
“Ahora bien -advierte la experta-, no siempre la hiperlaxitud articular es sólo un rasgo físico sin consecuencias, por cuanto que puede ir acompañada de síntomas como dolor, esguinces de repetición o sensación de inestabilidad, y en esos casos hablamos de síndrome de hiperlaxitud. Me parece importante destacar que, en muchas ocasiones, tales cuadros no se diagnostican hasta la edad adulta, cuando el paciente comienza a presentar síntomas persistentes que antes se atribuían a otras causas o se consideraban ‘normales’. Por ello, el papel del reumatólogo es clave a la hora de valorar de forma integral si esa hiperlaxitud es benigna o bien está asociada a un síndrome más complejo”.
Como decíamos, cuando la hiperlaxitud se acompaña de dolor en el aparato locomotor se define como síndrome de hiperlaxitud articular, que es un problema que se da “sólo en el 5-10% de las personas hiperlaxas”, explica mediante un comunicado la portavoz de SER-Reumatología.

Fuente: Fundación Española de Reumatología
El caso del contorsionista The Rubberboy
Vale la pena volver a las prácticas deportivas y artísticas cuando se habla de hiperlaxitud, sobre todo porque las personas que presentan esta condición “pueden tener ciertas ventajas en disciplinas que requieren una gran flexibilidad o amplitud de movimiento, como la gimnasia, la danza, el yoga, la natación sincronizada o incluso las artes marciales. Esa elasticidad natural en las articulaciones les permite realizar posturas o movimientos que a otras personas les resultarían muy difíciles o incluso imposibles sin un entrenamiento intensivo. Un ejemplo muy conocido es Daniel Browning Smith, un contorsionista apodado The Rubberboy que ha hecho público que tiene el síndrome de Ehlers-Danlos (trastorno hereditario del tejido conectivo que produce hiperlaxitud)”, detalla la reumatóloga.
“Ahora bien, es importante entender que la hiperlaxitud no siempre es sinónimo de mayor rendimiento deportivo, ni tampoco garantiza que su presencia no comporte consecuencias. De hecho, si bien puede ser una ventaja estética o funcional en ciertos deportes, también implica riesgos si no se acompaña de una musculatura adecuada que estabilice las articulaciones”, señala la Dra. Del Olmo. Así las cosas, los individuos hiperlaxos pueden ser más propensos a padecer lesiones, como esguinces y subluxaciones, o sufrir dolor articular, especialmente si no trabajan la fuerza y el control neuromuscular de forma específica. Por eso, en el ámbito deportivo, es fundamental que estos atletas reciban un entrenamiento individualizado que combine flexibilidad con fortalecimiento, estabilidad y propiocepción.
*propiocepción: sentido de la posición del cuerpo y control neuromuscular del movimiento
‘Ponle nombre al reuma’
Con el fin de hacer visible entre la población la extrema elasticidad cuando esta condición se convierte en un problema de salud -es decir, cuando el sujeto padece síndrome de hiperlaxitud articular-, desde la Sociedad Española de Reumatología se ha elaborado un vídeo sobre dicha patología, en el marco de la campaña de concienciación ‘Ponle nombre al reuma’. La especialista comenta que “sus causas son desconocidas, aunque se han encontrado anomalías de origen genético en las fibras de colágeno y otras proteínas que forman el tejido conectivo”. Con respecto a la sintomatología, los signos más frecuentes que genera la hiperlaxitud articular son dolor en músculos y articulaciones, sobre todo en los miembros inferiores, y la concurrencia de lesiones. Asimismo, pueden darse con mayor frecuencia otros eventos como tendinitis o esguinces de repetición, torceduras de tobillo y luxaciones, así como dolor cervical o lumbar, escoliosis y aumento de la elasticidad de la piel.
Vídeo elaborado con la colaboración de la Dra. Del Olmo
El tratamiento para la hiperlaxitud se basa fundamentalmente en combatir y mejorar los síntomas a través de férulas, infiltraciones o fisioterapia. En ocasiones, se puede recurrir al uso de fármacos analgésicos y antiinflamatorios no esteroideos durante cortos periodos de tiempo. Por último, la Dra. Del Olmo insiste en que “es fundamental la realización regular de ejercicios de fortalecimiento y estiramiento muscular para que los músculos sujeten de forma adecuada a las articulaciones”.
Primera cirugía de escoliosis con ExcelsiusGPS®
A todo esto, un equipo de expertos ha realizado la primera cirugía de escoliosis idiopática con el robot ExcelsiusGPS® en España. La escoliosis idiopática del adolescente es una alteración de la alineación de la columna vertebral en el plano coronal que, en territorio español, afecta a entre 70.000 y 105.000 preadolescentes y adolescentes de entre 10 y 16 años, en especial del sexo femenino. El 10% de las curvas necesitan una intervención quirúrgica que, en esencia, consiste en colocar unos tornillos en las vértebras afectadas y conectarlas mediante unas barras con el objetivo de alinear la columna de la forma más fisiológica posible.
Debido a la rotación de las vértebras, inherente a esta afección, la colocación de los tornillos es un procedimiento no exento de riesgos. La proximidad de la médula y de los grandes vasos (cava, aorta) comporta que una malposición de los implantes pueda ocasionar complicaciones graves (sangrado) y a veces irreversibles (paraplejia). Con el fin de reducir posibles complicaciones derivadas de una incorrecta posición de los tornillos, en los servicios de Cirugía Ortopédica y Traumatología (Unidades de Columna) se viene utilizando desde hace más de cinco años un robot-navegador (ExcelsiusGPS Globus. PRIM) que disminuye drásticamente la tasa de colocaciones deficientes de los tornillos pediculares.
A juicio del Dr. Ignacio Domínguez, jefe de la Unidad de Columna del Servicio de Traumatología y Cirugía Ortopédica en el Hospital Clínico San Carlos (Madrid), “llevar a cabo intervenciones quirúrgicas con esta tecnología supone un avance extraordinario, ya que la tasa de malposición de los implantes ha disminuido muy considerablemente”. Las cirugías mínimamente invasivas también se benefician de la aplicación del mencionado sistema robótico en términos no solamente de precisión en la colocación de los implantes, sino también en términos de calidad de vida, puesto que el paciente nota menos dolor y, además, sufre menos sangrado y en general se registra una menor tasa de infecciones.

Fuente: Grupo PRIM / Berbés




