Redacción Farmacosalud.com
La innovación oftalmológica acaba de dar un nuevo salto. El grupo Miranza avanza en el tratamiento de enfermedades endoteliales de la córnea con la aplicación de una técnica quirúrgica innovadora de trasplante endotelial (DMEK) en pacientes con anatomías oculares particularmente complejas. Las enfermedades endoteliales de la córnea son patologías que afectan a las células de la capa más interna de la córnea, el endotelio, dañando su función de bombeo de líquido y causando opacidad y edema corneal. La cirugía en cuestión, dirigida por el Dr. José Luis Güell, especialista en dolencias de la córnea de IMO Grupo Miranza, combina precisión, innovación y experiencia para ofrecer resultados visuales óptimos, incluso en casos con riesgo más elevado.
Small-Bubble Guided DMEK
En el ámbito del trasplante endotelial corneal, el Dr. Güell ha desarrollado una técnica quirúrgica denominada Small-Bubble Guided DMEK, pensada para pacientes con ojos previamente operados o con anatomías oculares complejas, en los que este tipo de injerto resulta especialmente difícil de realizar. La transferencia endotelial -para un tejido extremadamente fino obtenido de una córnea donante- tiende a plegarse sobre sí mismo, lo que dificulta su despliegue y posicionamiento durante la cirugía. Para superar esta dificultad, la nueva técnica se basa en la inyección muy controlada de una pequeña burbuja de aire bajo el injerto, que actúa como soporte temporal durante el procedimiento.

Dr. José Luis Güell
Fuente: Miranza / Roman RM
Esta burbuja permite contrarrestar la tendencia del tejido trasplantado a enrollarse, facilitando un despliegue progresivo, estable y preciso del lentículo endotelial, incluso en ojos especialmente exigentes desde el punto de vista anatómico. Una vez correctamente posicionado, se utiliza gas intraocular para asegurar su adhesión firme a la cara posterior de la córnea. La experiencia del equipo muestra que esta estrategia mejora el control intraoperatorio del injerto y reduce el tiempo de despliegue aproximadamente a la mitad en comparación con otras técnicas descritas, lo que se traduce en procedimientos más seguros y reproducibles.
Según Güell, “uno de los principales retos de la DMEK en ojos complejos es lograr un despliegue adecuado del injerto sin aumentar el riesgo quirúrgico. La pequeña burbuja nos aporta un punto de apoyo clave para manejar el tejido con mayor precisión”.
Protección de la lente intraocular
En una segunda línea de innovación, el Dr. Güell y su equipo han desarrollado una estrategia quirúrgica original para proteger lentes intraoculares hidrofílicas durante el trasplante endotelial, basada en un caso clínico recientemente publicado. Durante este tipo de cirugía, es necesario utilizar gas intraocular para que el injerto se adhiera correctamente a la córnea. Sin embargo, en algunos pacientes portadores de lentes intraoculares específicas, este gas puede provocar opacificación de la lente y deterioro visual.
Para resolver este problema, el equipo ideó el uso temporal de una lente intraocular fáquica (ICL) invertida, que actúa como una barrera protectora frente al gas durante el periodo crítico de adhesión del injerto. Esta lente se retira posteriormente, una vez cumplida su función.

El Dr. Güell, en quirófano
Fuente: Miranza / Roman RM
Gracias a esta estrategia, es posible realizar el trasplante endotelial con seguridad, preservar la transparencia de la lente definitiva y evitar cirugías adicionales, ampliando las opciones terapéuticas en sujetos con anatomías oculares complejas.




